Según Siris, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, vigente en Uruguay, establece la promoción de la diversidad de medios de comunicación y la prevención de monopolios y oligopolios. La decisión del Poder Ejecutivo, al permitir esta fusión, vulnera estos principios al concentrar el mercado de televisión por abonados en Montevideo y otorgar el 53% del total de abonados de televisión para abonados a este nuevo consorcio.
Impacto en Antel y en la democracia
El director de Ursec por el FA destacó que esta concentración afecta la competencia leal en el mercado de telecomunicaciones y tiene repercusiones directas para Antel, la empresa estatal que invirtió cerca de mil millones de dólares en la infraestructura de fibra óptica. La fusión permitiría a las cableras utilizar esta infraestructura para ofrecer sus servicios, desviando los beneficios de una inversión pública hacia intereses privados.
Además, Siris advirtió sobre las implicaciones para la democracia. La concentración de medios de comunicación en manos de un reducido grupo económico limita la pluralidad de voces y el acceso a información diversa, esencial para una sociedad democrática y participativa. Controlar lo que se discute, se ve y circula en la sociedad es un poder considerable que, en manos de pocos, puede moldear la opinión pública y restringir el debate democrático.