Las recientes y abundantes lluvias han comenzado a revertir la crítica situación hídrica que afectó a Uruguay durante varios meses. Sin embargo, el gobierno advierte que, si bien el déficit hídrico está llegando a su fin, los impactos en el sector productivo aún persisten y requieren medidas de apoyo.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
“Estamos empezando a hablar de que se termina el déficit hídrico, ya no sería un problema. Quedan los impactos en los productores”, señaló este lunes el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, en una entrevista televisiva.
Continuarán las líneas de ayuda
El funcionario explicó que los efectos negativos de la sequía aún se sienten en rubros clave como la ganadería, la horticultura y la próxima cosecha de soja, uno de los principales productos de la canasta exportadora uruguaya. “Lo que no cambia son los impactos que tuvo el déficit hídrico en algunas zonas para los productores”, enfatizó.
Ante este escenario, el Poder Ejecutivo mantiene vigente una serie de herramientas financieras y asistencia directa. Entre las disposiciones vigentes se incluyen facilidades para flexibilizar la cadena de pagos de los grandes agricultores y apoyos directos a los horticultores más afectados.
"No hay déficit" pero sí "impactos"
Además, Carámbula adelantó que se están evaluando nuevas líneas de ayuda, como facilidades de pago ante el Banco de Previsión Social (BPS) y asistencia a través de microfinanzas para hacer frente a deudas generadas por sequías anteriores.
En los próximos días, las autoridades evaluarán si se mantiene o no la declaración de emergencia agropecuaria vigente por déficit hídrico. “No estamos más en déficit, pero hay impactos y las medidas se mantienen”, concluyó el subsecretario.