Empatía y responsabilidad colectiva
Cosse vinculó esta decisión con una reflexión más amplia sobre el momento del año y la situación social. Sostuvo que “en estos momentos del año de fiestas y demás, a veces uno pasa muy bien y pasa en familia y hay gente que no está tan bien”, y remarcó una idea central de su mensaje: “pasar bien no es una imposición”. Cosse agregó que “la vida es la vida y nos tenemos que acordar que la vida sigue y no nos tenemos que olvidar de nadie”, subrayando la necesidad de empatía y responsabilidad colectiva.
Consultada por la prensa sobre cómo imagina el 2026, Cosse planteó una expectativa de avance concreto del Estado. “Yo creo que tiene que ser un año de ejecución del Poder Ejecutivo, valga la redundancia, de avance del Parlamento hacia más temas, a profundizar en más temas, quizás en otros temas y un año de avance”, afirmó.
Sus deseos para el 2026
Finalmente, expresó un deseo que definió en términos personales y políticos: “Yo deseo con todo mi corazón que pueda transformarse en un año que les cambie la vida a las personas”, señalando que ese objetivo debe estar acompañado por más trabajo y por un Parlamento comprometido con mejorar la realidad cotidiana de la gente. Para Cosse, 2026 debe ser un año donde la acción política tenga un impacto directo y tangible en la sociedad.