La Asociación Boliviana de Fútbol salió al cruce de las negociaciones que vinculan al narcotraficante Sebastián Marset con el fútbol boliviano y se puso a disposición de la justicia para colaborar en la causa. “Ante una posible participación del principal investigado en nuestro torneo”, estamos dispuestos a cooperar con las investigaciones, dijo la organización en un comunicado.
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El narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera se escondió en Bolivia como dirigente, futbolista y bajo el nombre de Luis Amorim Santos. Creó el club Los Leones de El Torno, con el que participaba de torneos de la Asociación Cruceña (ACF), en el fútbol de Bolivia.
Los diarios bolivianos tomaron la noticia del narco uruguayo Sebastián Marset e indagar la forma en que permaneció oculto en su país.
Las informaciones de los medios bolivianos señalan que Marset llegó a Bolivia en septiembre de 2022 e inscribió su equipo el 14 de abril de este año. Se lo conocía por dedicarse a la contratación de jugadores.
Capo del narcotráfico y buscado en su país, Paraguay, Brasil, Estados Unidos y, ahora, en Bolivia, está marcado por el fútbol desde hace mucho tiempo.
El vínculo con el fútbol de Marset viene de antes, ya que fue jugador del Deportivo Capiatá, en la Segunda División del fútbol de Paraguay, en el que, según publicaciones, pagó $us 10.000 por usar la camiseta 10.
Libre en Bolivia, estuvo habilitado en los registros de la ACF con un nombre falso: Luis Amorim Santos. Y llevaba en la espalda la camiseta 23 de su equipo, como muestran videos de las transmisiones de los partidos.
El domingo, al considerar que el hombre es “un narcotraficante de alto valor”, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, adelantó que Marset Cabrera “estaría administrando un club” y pidió explicaciones a la Asociación Boliviana de Fútbol.