Para Álvarez, el punto central no es intentar desarrollar desde Uruguay modelos capaces de disputar el mercado a las grandes compañías privadas, sino asegurar que el país pueda decidir dónde y cómo procesa determinados datos. “Me gusta esta idea de cómo pensar la soberanía. Y es mantener opciones abiertas para poder ser definidas democráticamente con respecto a lo que esperamos en el futuro”, explicó. Y añadió: "Para tener opciones abiertas hay que tener infraestructura propia. No hay forma”.
¿Ppr qué un centro de datos en Uruguay?
Consultado sobre qué implica para Uruguay contar con este centro de datos, Álvarez explicó que el nuevo centro de datos permitirá "garantizar capacidad propia para guardar la información que entienda que es sensible y crítica, y para poder procesar información que entienda que también es sensible y crítica". Esta información, agregó, "debe ser procesada de forma soberana”.
Ese uso, señaló, no estaría restringido al Estado. La infraestructura también podría ser utilizada por el sistema nacional de investigación y por empresas.
Álvarez ubicó el proyecto en una discusión más amplia sobre el lugar que ocupan los Estados frente al crecimiento de las grandes empresas tecnológicas. Según explicó, buena parte de la infraestructura tecnológica mundial se encuentra concentrada en manos privadas y los gobiernos están buscando cómo relacionarse con ese poder.
Al ser consultado sobre si existe en la región otra empresa estatal que esté realizando una inversión de estas características, el jerarca respondió: "Una empresa pública 100% propiedad del Estado te diría que no, porque casi que no hay (...) Tener una empresa pública como Antel que invierta en infraestructura propia, es un bicho raro”.
A su entender, esa condición adquiere relevancia en un momento en que los Estados se preguntan cómo relacionarse con empresas que concentran buena parte de la infraestructura y el conocimiento tecnológico. “Hoy todos los estados del mundo se vienen preguntando cómo se vinculan con el poder que tienen las principales empresas de tecnología del mundo, que han concentrado la principal infraestructura tecnológica del momento”, señaló.
Álvarez vinculó ese proceso con la transformación económica provocada por la inteligencia artificial. Según explicó, no se trata únicamente de una nueva tecnología, sino de un cambio que está modificando el funcionamiento de la economía y generando niveles de inversión superiores a los registrados en otros grandes saltos tecnológicos.
El papel del Estado frente a las grandes tecnológicas
Álvarez también cuestionó la idea de que el desarrollo de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses se explique únicamente por la iniciativa privada. Señaló que distintas agencias federales de Estados Unidos garantizaron inversiones y compras futuras que contribuyeron a construir esa infraestructura y acumular conocimiento.
También mencionó el caso de China y Europa, donde, según explicó, existen distintas formas de articulación entre el Estado y las empresas. A partir de ese escenario, planteó que América Latina debe definir cómo se posicionará frente a una tecnología que también tiene consecuencias geopolíticas.
“Hay quien habla ya hoy de tecnobloques económicos a nivel geopolítico, porque bueno, cómo vos te vinculás, con qué tecnologías te vinculás, termina también haciendo con quién te vinculas más, que con quién te vinculas menos”, sostuvo.
Para Uruguay, identificó tres niveles de acción. El primero consiste en recuperar el papel de las empresas públicas como organizaciones capaces de funcionar eficientemente y responder a los intereses del país. El segundo es construir infraestructura propia. El tercero, establecer alianzas con otros países de la región. “Uruguay solo no va a poder resolver un enfrentamiento de capacidades con las principales empresas privadas, va a tener que buscar alianzas en la región”, afirmó.
En ese contexto ubicó la experiencia de Antel como un caso que otros países pueden observar. “Es un bicho raro que muchos países están mirando para evaluar e imitar en la medida que se pueda”, insistió.