Sin embargo, lo que ocurre por estas horas en el Parlamento es motivo de atención en todo el sistema político, ya que el gobierno no cuenta aún con los votos para aprobar el texto y tiene negociaciones abiertas con Cabildo Abierto, el único partido que no lo ha rechazado.
Los liderados por Guido Manini Ríos están, a su vez, en una situación peculiar. El exsenador le entregó la semana pasada una serie de propuestas al presidente Yamandú Orsi pero sus diputados Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita no asistieron al encuentro y discrepan con parte de su contenido.
Legisladores del Frente Amplio aseguraron que que están afinando el lápiz para responderle a Manini Ríos al mismo tiempo que se aprontan para avanzar en la negociación con Perrone. El legislador cabildante ha decidido llamarse a silencio y levantará la voz recién cuando el proyecto llegue a la cámara. Esto puede ser el viernes 14 o el lunes 17.
300 policías en riesgo
En conferencia de prensa después del Consejo de Ministros, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, dijo que el gobierno mantiene “intacta la esperanza” de que haya acuerdo.
Sánchez –que fue quien negoció el presupuesto con Perrone el año pasado– consideró “clave” la aprobación porque las “prioridades definidas” (pobreza infantil, seguridad, gente en la calle y educación) son “altamente compartidas por la población”. El Ejecutivo se tomará un máximo de 48 horas para responderle a Manini Ríos.
En este sentido, Sánchez subrayó que si bien el gobierno puede aprobar parte del contenido del proyecto en otra ley, no puede crear cargos ni hacer reasignaciones. El jerarca puso el acento en los 300 cargos de policía que prevé el proyecto.
“Hay un plan B pero somos optimistas de que podamos convencer”, agregó y señaló que no descartaban “la posibilidad de conversar con las otras bancadas” en referencia a blancos, colorados e independientes.