De todos modos, señaló que “el inmovilismo no nos puede frenar” y que “defender las empresas públicas” no significa “dejarlas tal cual están”. Afirmó que el Frente Amplio siempre apuntó a potenciar las empresas públicas. “Les dimos recursos, invertimos” y “hay que continuar en ese proceso” para “tener empresas públicas más modernas, más capaces de impactar en el desarrollo nacional”, sostuvo. Esto tanto para “financiar un conjunto de políticas” como para “canalizar el ahorro de los uruguayos en beneficio de una estrategia nacional de desarrollo que genere más trabajo, más producción”. “La economía no crece como necesitamos que crezca”, argumentó Sánchez, y “uno de los factores es que hay poca inversión”. Esta propuesta también contribuiría a mejorar esa situación, apuntó, así como a hacer “un uso más productivo” del ahorro nacional.
Los instrumentos que propone
Aclaró que el instrumento que está proponiendo es generar “fideicomisos, obligaciones negociables o la construcción de sociedades anónimas propiedad de nuestras empresas públicas” que coticen en bolsa, como sucedió en el caso de la energía eléctrica. Agregó que, para asegurar que “no venga un grandote” y compre todo, se puede reservar “una parte de la inversión” para los pequeños accionistas, por ejemplo, emitir obligaciones negociables que no sean de más de 2.000 dólares. Y establecer que, si se van a volver a vender, la primera opción de compra sea del Estado.
Comentó que en este escenario se podría “soñar” con que las empresas públicas operen en el mercado regional y sean “transnacionales”. Advirtió que para las empresas públicas uruguayas “es muy difícil competir contra algunos niveles de inversión” de grandes empresas, y para eso es necesaria también una propuesta de estas características, o de lo contrario, en algunos casos, “la competencia puede llegar a acorralarnos”.
Se refirió a críticas que apuntan a que la iniciativa no está en el programa del FA y remarcó que el programa “es una orientación”, y que esta es “una propuesta para enriquecerla, para debatirla”, no es “la verdad revelada”.
“Veremos cuánto se puede avanzar, habrá que construir acuerdos, consensos”, afirmó Sánchez. “Yo creo que vale la pena discutirlo”, concluyó, porque “así ha sido la historia de Uruguay y de la izquierda, pensar un poco afuera de la caja, y no quedarnos siempre en el inmovilismo de que no podemos hacer nada”, que es “casi como ser un conservador de izquierda”.