Para Topolansky, la ausencia de Rada dejará un vacío importante y que "su familia musical" tendrá la responsabilidad de continuar desarrollando ese legado. “Va a dejar un enorme agujero”, afirmó. Sobre sus tres hijos, señaló que “tienen una enorme mochila”, aunque consideró que “tienen cualidades para para desarrollarla hacia adelante con toda con toda la actitud”.
Al recordar su vínculo personal con el músico, contó que Rada había participado en numerosos cumpleaños de Mujica, que también compartieron encuentros en el quincho de Varela, y que el músico había concurrido a varios cumpleaños de Mujica.
Un legado "inmenso"
Consultada específicamente sobre el legado de Rada, Topolansky lo definió como “inmenso”. Destacó especialmente su aporte al candombe y su capacidad para fusionarlo con otros géneros y llevarlo más allá de Uruguay.
“El legado es inmenso, no solo porque que el candombe es una música nacional, sino que él la fusionó con con una cantidad de cosas, y le dio estatura y la universalizó”, sostuvo.
También destacó el lugar que Rada ocupó como referente de la cultura afro y, en ese sentido, se refirió a él como "la imagen viva de la integración”, señaló. En contraposición, cuestionó la “corriente de odio al migrante” que "se ha generado en los últimos tiempos" y planteó la necesidad de "integrar al migrante, tomar de cada migrante el aporte, porque todos los pueblos tienen algo que decir y que aportar”, sostuvo.
Finalmente, al ser consultada sobre qué cosas le importaban a Rada, la exsenadora respondió que lo que le importaba era “la vida”. Lo definió además como “un hombre tremendamente solidario” y destacó que "nunca se olvidó de de de sus circunstancias". "Hay que ver de la circunstancia que salió, y nunca le oías una palabra de rencor, de odio”, afirmó.
Topolansky también recordó su capacidad para contar historias y anécdotas. “Era un un emporio de anécdotas, podías estar horas escuchándolo. Por eso es difícil resumirlo. Deja un enorme agujero”, concluyó.