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Política izquierda | Gestión |

Problema de narrativa

Michelini: "Parece que fuéramos un gobierno que no es de izquierda"

El dirigente Rafael Michelini (FA) analizó la caída en las encuestas y sostuvo que el oficialismo enfrenta un problema de narrativa: "No nombramos a la izquierda".

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Caras y Caretas Diario

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El dirigente del Frente Amplio (FA) Rafael Michelini analizó la situación actual de la fuerza política y el descenso registrado en las encuestas, durante una entrevista en el programa "Éramos tan progres", de Caras y Caretas TV. En el intercambio, vinculó el estado de ánimo de la población con las expresiones culturales y sostuvo que el principal problema del oficialismo no está en la gestión, sino en la falta de una narrativa que explicite su identidad de izquierda.

La entrevista comenzó con una referencia al fallecimiento de Rubén Rada y al papel de la cultura como una forma de interpretar el estado de ánimo de la sociedad. A partir de allí, Michelini recordó que ya en setiembre del año pasado había advertido dentro del Frente Amplio que la situación no marchaba bien, aunque sus planteos no fueron inicialmente atendidos. "Empecé a decir esto va mal, esto no está bien, y me decían no Rafa, estás exagerando", relató.

Según recordó, la primera señal concreta llegó con una encuesta realizada en enero, que mostró una caída de siete puntos. Después aparecieron las actuaciones de las murgas y, para Michelini, sus críticas terminaron de instalar públicamente un malestar que ya se expresaba en otros ámbitos.

"Después vino la primera encuesta en enero que bajamos 7 puntos, después vinieron las murgas y después de las murga nadie discutió más, o sea las murgas dijeron qué era lo que estaba pasando", señaló. "Vinieron las murgas, nos mataron, en el mejor sentido de la palabra, y todo el mundo dijo esto va mal", añadió.

Para Michelini, la capacidad de la cultura para anticipar cambios en el estado de ánimo social debería ser tomada más en cuenta por la política. "Si nosotros tomáramos más en cuenta la cultura, si tomáramos los hits, los libros que se venden, las canciones que más escuchan, podríamos predecir el estado de ánimo y cómo impactaría en la economía", afirmó.

Michelini ejemplificó esa idea con la canción Don't Worry, Be Happy, de Bobby McFerrin, y señaló que, según el razonamiento que atribuyó al economista, una mayor atención a las expresiones culturales de aquel momento habría permitido advertir el comportamiento posterior de la economía estadounidense. "Los estados de ánimo de la gente, la cultura los toma al toque", resumió.

"No es un problema de gestión"

Michelini planteó que la situación actual es diferente porque, a su entender, el deterioro ya es reconocido dentro de la propia fuerza política. "Hoy estamos en otra situación porque ya sabemos todos que estamos mal", afirmó.

El dirigente sostuvo que, ante ese escenario, el primer paso es detenerse y reconocer el problema. Según Michelini, eso ya comenzó a ocurrir dentro del gobierno y del Frente Amplio. El siguiente paso, planteó, es determinar cuál es el origen del problema. "No estamos tan mal en la gestión, no es un problema de gestión ni de la comunicación del FA. No. Hay un problema de narrativa", afirmó.

Para el dirigente, esa narrativa debería expresar con mayor claridad el carácter de izquierda del gobierno. "No nombramos a la izquierda, parece que fuéramos un gobierno que no es de izquierda", cuestionó.

Michelini sostuvo que la diferencia no está solamente en las medidas que se adoptan, sino también en la forma en que se las explica y en el sentido político que se les atribuye. Como ejemplo, mencionó los recursos destinados a la primera infancia y la atención a las mujeres embarazadas. "Estamos poniendo una torta de plata en los menores, hasta los tres años, porque ahí las neuronas necesitan atención", explicó.

A su entender, esa política puede ser presentada desde una perspectiva asistencialista o desde una concepción de transformación social. "Tú puedes agarrar y decir, bueno, vamos a poner esta plata porque pobre gente, hay que ayudarla", planteó.

Pero contrapuso esa mirada con otra que, según sostuvo, debería formar parte de una narrativa de izquierda: "O vos decís el mundo es injusto, vamos a luchar contra el mundo, ¿Qué podemos hacer en Uruguay para luchar contra ese mundo desigual? Bueno, vamos a intentar que las nuevas generaciones, todas arranquen de la misma manera".

"Entonces ahí tenés la diferencia, la diferencia es la narrativa, o luchas o sos misericordioso", concluyó.

El corrimiento hacia el centro

Consultado sobre las dificultades de la izquierda para identificar hoy contra qué debe luchar y sobre la posibilidad de que exista un corrimiento ideológico producto de la participación en el sistema político, Michelini sostuvo que el punto de partida debe ser "tener claridad e ir a la historia".

En ese recorrido, mencionó a José Batlle y Ordóñez como un ejemplo de una figura transformadora proviniente de un sector político que, con el paso de los años, se desplazó hacia el centro para conservar el respaldo electoral. "No hay nadie mas radical que el Pepe, José Batlle y Ordoñez, y los batllistas estuvieron en el gobierno muchos años. Y se fueron corriendo al centro para no perder elecciones", afirmó.

Michelini vinculó esa experiencia con la discusión actual dentro del Frente Amplio y advirtió sobre las consecuencias de priorizar exclusivamente el objetivo electoral. "Si nosotros, [el frente Amplio] empezamos a corrernos al centro para ganar elecciones, las podemos ganar, [pero] un día te miras al espejo y no te reconoces", sostuvo.

Para el dirigente, esa discusión también implica recuperar una relación menos cautelosa con la historia de la izquierda. En ese sentido, cuestionó que en un video presentado en un encuentro del Movimiento Panamericano Progresista no se haya incluido una referencia a la Revolución Cubana.

Según relató, el material recorría distintos movimientos sociales y procesos revolucionarios del continente, desde las 13 colonias y la revolución haitiana hasta la Revolución de Mayo, los movimientos de mujeres por el voto y los derechos civiles, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y el proceso encabezado por Lula. "Salvo un detalle. No nombran la revolución cubana", señaló. Para Michelini, esa ausencia no puede considerarse menor: "No es un detalle, es una decisión política".

El dirigente aclaró que su postura no implica una defensa del proceso cubano. "Y yo soy crítico del proceso de la revolución. No podés negar la realidad que Ilusionó a millones de latinoamericanos", sostuvo.

En el cierre de su análisis, Michelini destacó una característica que, a su entender, diferencia al Frente Amplio de otras izquierdas: su unidad interna. "La izquierda uruguaya puede tener muchos defectos, pero tiene algo muy bueno y es que tenemos unidad", afirmó.

"Si todos los que estamos de este lado no nos ponemos de acuerdo es muy difícil vencer a la derecha", sentenció.