“Exigimos y reclamamos que haya un escenario claro y conciso para ver si esta unidad productiva va a seguir en funcionamiento o no y en qué condiciones lo haría si continuara en funcionamiento”, apuntó.
Crisis desde marzo
La situación de Norteña se disparó el pasado mes de marzo, cuando la multinacional resolvió un alto en la producción, medida que afectó al personal que fue enviado al seguro de paro. Alegaba para esta medida el exceso de stock de malta, la caída del consumo de cerveza en Brasil, los altos costos de producción y logística y la incidencia de un tipo de cambio desfavorable.
En junio comenzamos el cuarto mes de la parada de la fábrica. Si bien veníamos con una incertidumbre importante, a nivel local conversamos con la gerencia, que nos informaba que en algún punto se iba a realizar el intercambio de información entre el gobierno y la empresa. Pero la gerencia local no estaba invitada a esas negociaciones, sino que lo hacía el directorio de AmBev”, señaló Alza al diario sanducero El Telégrafo.
Medidas por la bebida
Por su parte, la empresa comenzó a buscar mejoras con el gobierno uruguayo. En abril, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, recibió a ejecutivos de la multinacional brasileña para comenzar un intercambio de información, a fin de identificar herramientas para hacer viable la producción en Paysandú.
La medida considerada es el aumento de la devolución de tributos a las exportaciones de malta, que se ubica en el 3% y que AmBev solicita llevar a 6%.