Entre las personas que estuvieron detenidas en ese lugar se encuentra el general Líber Seregni, uno de los fundadores del Frente Amplio.
Impulso desde organizaciones de memoria
La solicitud para que el sitio fuera reconocido formalmente fue presentada por integrantes del Colectivo de 20 de Mayo, organización que ha promovido la señalización de lugares vinculados a la represión durante la dictadura.
El colectivo aportó documentación basada en artículos periodísticos, testimonios, expedientes y audiencias judiciales que daban cuenta del funcionamiento del lugar como centro de acciones represivas y de violaciones a los derechos humanos.
La resolución, firmada el 17 de diciembre, también toma en cuenta la actualidad del edificio, que hoy funciona como espacio cultural y educativo abierto a la comunidad. Allí se brindan actividades y formación artística gratuita.
Además, el documento señala el valor simbólico del sitio en la memoria colectiva local, ya que cada año la Marcha del Silencio de Maldonado culmina frente al edificio. El lugar también cuenta con una placa de memoria instalada por el Ministerio de Educación y Cultura durante la administración departamental encabezada por Óscar de los Santos.
La declaratoria se ampara en la normativa nacional que establece la identificación y preservación de espacios donde se verificaron violaciones a los derechos humanos por parte del Estado, incluyendo delitos de lesa humanidad como tortura, desaparición forzada, persecución política y prisión indebida.