De acuerdo con la información institucional aportada por el Ejército, los alumnos pertenecían al Batallón de Infantería Nº 9 de Fray Bentos y cursaban su segunda semana de capacitación para buzo táctico, una especialidad orientada a operaciones de combate anfibio. La alerta sobre la desaparición fue dada por la Prefectura del Puerto de Fray Bentos cerca de las 22:00 horas del jueves, activando un operativo de rescate de la Armada que permitió la recuperación de tres cuerpos sin vida y el rescate de un cuarto efectivo, quien debió ser reanimado y trasladado en estado delicado al Centro de Cuidados Intensivos del Hospital Militar en Montevideo.
Las víctimas fatales fueron identificadas como el cabo de primera Carlos Leandro Gómez (Regimiento de Caballería Blindado N° 2), el cabo Juan Rocha (Batallón de Infantería Mecanizado N° 2) y el alférez Matías Vasella (Batallón de Infantería Mecanizado N° 6). Se destacaba entre ellos la figura de Vasella, un joven fraybentino de 23 años que en julio de este mismo año representó a Uruguay en el Campeonato Mundial Junior de Carreras de Aventura disputado en Quebec, Canadá.
Respecto a las causas del siniestro, los primeros indicios sugieren que la cuerda de contención que unía a los militares habría quedado enganchada en un objeto no identificado bajo el agua, lo que obligó a cortar el enlace como medida de emergencia. El comandante Stevenazzi descartó categóricamente que haya existido negligencia en el operativo, subrayando que las condiciones climáticas eran aptas y que existían múltiples protocolos de seguridad activa, incluido un sistema de hebillas de liberación rápida que los propios buzos no llegaron a activar.
Finalmente, las autoridades remarcaron la excepcionalidad del evento, indicando que es la primera vez que se registra un accidente de esta índole tras más de 60 ediciones impartidas del curso, por el cual se han graduado satisfactoriamente más de 900 efectivos. El hecho ya se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía de Primer Turno, la cual ordenó autopsias, pericias e indagatorias para determinar responsabilidades, mientras el Ejército lleva a cabo una investigación administrativa de urgencia dispuesta con un plazo de 48 horas para arrojar sus primeras conclusiones.