La Teología de la Liberación “no desapareció”, sino que se transformó y hoy se expresa en nuevas luchas sociales, sostiene el investigador franco-chino Samuel Laurent, quien se encuentra en Montevideo difundiendo el documental El Evangelio de la Revolución del cineasta François-Xavier Drouet. Publicó el libro Hermanas del pueblo: Odile Loubet y las religiosas de la resistencia.
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Samuel, historiador y realizador audiovisual, trabaja desde hace años sobre el compromiso de religiosas y sacerdotes con las resistencias a las dictaduras latinoamericanas. En entrevista con Caras y Caretas, habló sobre el origen de sus investigaciones, la represión que sufrió este movimiento dentro y fuera de la Iglesia y su vigencia en el presente.
“La fe y el compromiso no tienen fecha de vencimiento”
Samuel aclaró que no participó directamente en la realización del documental El Evangelio de la Revolución, dirigido por el cineasta francés François Xavier Drouet, sino que actualmente está encargado de su difusión en Chile, Argentina y Uruguay.
“Soy investigador en historia y documentalista. Empecé a trabajar hace unos seis o siete años el tema de las religiosas comprometidas con la resistencia en Chile”, explicó. Su interés surgió a partir de los diarios íntimos de una religiosa francesa, Nadine Loubet —conocida como hermana Odile—, quien actuó clandestinamente tras el golpe de Estado chileno de 1973 y ayudó a salvar a perseguidos políticos.
“A medida que avanzaba en esa investigación supe que ella se había formado en Uruguay, entre los años 50 y mediados de los 60, en la congregación Dominicas de Santa Catalina de Siena”, contó. Ese trabajo derivó luego en el libro Hermanas del pueblo: Odile Loubet y las religiosas de la resistencia, publicado primero en Francia en 2023 y luego en Chile en 2024.
Consultado sobre la vigencia de la Teología de la Liberación, el investigador sostuvo que el movimiento aún aporta una mirada profundamente actual. “Vincula la fe con el compromiso, lo individual con lo colectivo. También permite pensar los textos bíblicos como una forma de actuar en el presente”, afirmó. Y agregó: “La esperanza y la liberación son fuerzas vitales que no tienen fecha de vencimiento”.
Revolución Cubana, Vaticano II y compromiso social
Según explicó el investigador, la Teología de la Liberación surgió del cruce entre dos grandes procesos históricos: el impacto de la Revolución Cubana de 1959 y la apertura impulsada por la Iglesia Católica tras el Concilio Vaticano II. “La Conferencia de Medellín de 1968 adaptó el Concilio a la realidad latinoamericana. Ahí la Iglesia toma opciones a favor de los pobres, de las comunidades de base y de la justicia social”, señaló.
Ese proceso derivó en experiencias de inserción territorial, comunidades eclesiales de base y un creciente involucramiento político y social de sectores religiosos. Pero el avance de las dictaduras latinoamericanas provocó también una fuerte persecución. “Los Estados comenzaron a considerar que sacerdotes, religiosas y hermanos que vivían en sectores populares eran agentes subversivos disfrazados de curas”, dijo.
A eso se sumó una represión interna dentro de la propia Iglesia, especialmente durante el papado de Juan Pablo II.
“Muchos sacerdotes, religiosas y obispos fueron sancionados, silenciados o desplazados”, afirmó.
“La Teología de la Liberación mutó”
Para Laurent, hoy el movimiento ya no se expresa exactamente en los mismos términos que en las décadas 60 y 70, aunque su legado continúa vigente.
“La figura del pobre fue adoptando nuevos rostros: niños vulnerados, mujeres, pueblos indígenas, migrantes, personas en situación de calle o con problemas de adicción”, explicó.
En ese sentido, consideró que el vínculo entre fe y compromiso político sigue presente en distintos lugares del mundo.
“Existe una Teología de la Liberación palestina, por ejemplo. También hay experiencias en África y en Asia donde comunidades cristianas se organizan frente a situaciones de opresión”, indicó.
Francisco y los límites del cambio en la Iglesia
Sobre el papa Francisco, Laurent evitó definiciones tajantes, aunque reconoció ciertas influencias del pensamiento latinoamericano en su figura.
“No lo presentaría como un heredero directo de la Teología de la Liberación. En Argentina existió otra variante, la Teología del Pueblo”, señaló.
Sin embargo, consideró que el pontífice incorporó formas más horizontales de relacionamiento y un estilo pastoral más cercano a las prácticas impulsadas por sectores progresistas de la Iglesia.
“A nivel estructural tampoco hizo una revolución dentro de la Iglesia”, matizó.
Actividades en Montevideo y Buenos Aires
Laurent permanecerá esta semana en Montevideo participando de distintas actividades vinculadas al cine, la memoria y la espiritualidad.
Este jueves 28 de mayo presentará su documental En nombre de todos mis hermanos en la Casa de Filosofía, mientras que también participa del ciclo “Espiritualidad y Memoria”, organizado junto a Fundación Siembra, Observatorio del Sur y Fe en la Resistencia.
Luego viajará a Buenos Aires, donde el 6 de junio se realizará una nueva proyección de El Evangelio de la Revolución en Sala Lúcida a las 19:00 hs.