Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Luis Inácio Lula Da Silva |

de visita

Trump y Lula se reúnen en la Casa Blanca para abordar tensiones comerciales y cooperación en seguridad

El encuentro será el segundo cara a cara entre ambos tras su reunión en Malasia en 2025 y se produce en un contexto de diferencias políticas e ideológicas.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este jueves 7 de mayo de 2026 en la Casa Blanca a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en una reunión de alto nivel que buscará encauzar una relación bilateral marcada por recientes tensiones diplomáticas y comerciales.

El encuentro será el segundo cara a cara entre ambos mandatarios tras su reunión en Malasia en 2025 y se produce en un contexto de diferencias políticas e ideológicas, pero también de intereses compartidos que empujan a ambos gobiernos a retomar el diálogo.

Uno de los principales puntos de la agenda será la cuestión económica, particularmente la negociación en torno a los aranceles del 50% que la administración Trump impuso a varias exportaciones brasileñas. Desde Brasil, Lula ha calificado estas medidas como “ilógicas”, mientras que desde Washington se las ha vinculado, en parte, a factores políticos internos relacionados con la situación judicial del expresidente Jair Bolsonaro. La reunión buscará destrabar este conflicto y explorar posibles mecanismos de reducción o eliminación de estas barreras comerciales.

En materia de seguridad, ambos países analizarán la posibilidad de avanzar en acuerdos de cooperación para enfrentar el crimen organizado transnacional, un tema que Brasil ha señalado como prioritario. El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, ya había adelantado el interés de su gobierno en fortalecer la coordinación bilateral en este campo.

El encuentro también se da en un contexto internacional complejo, marcado por la incertidumbre económica derivada del conflicto en Irán y por diferencias entre ambos gobiernos en temas como el multilateralismo y el cambio climático. No obstante, tanto Washington como Brasilia han manifestado su voluntad de mantener un canal de diálogo constructivo.

A pesar de sus visiones contrapuestas, Trump y Lula buscan construir una relación pragmática que evite una escalada de tensiones y permita avanzar en temas de interés común, en un escenario global donde la cooperación entre las principales economías del continente resulta cada vez más relevante.