Bueno, vamos a pedirles que hablen menos y arrimen más el lomo cuando Uruguay pierda un juicio. Un poco de memoria y un poco de contar lo que callan y ocultan.
El juicio se pierde por el cierre de Pluna. Yo le pregunto, por ejemplo, al presidente de los blan… perdón, debe decir de la República: ¿no fue el artículo 6° de la ley n.° 16.211, enviada por su padre, lo que habilitó la privatización de la aerolínea? O sea, que le abrió la puerta a quienes hoy le ganaron un juicio al Estado.
Le pregunto a Heber, que parecía tan contento con este triunfo de los privados, ¿él no era presidente de la Cámara de Diputados que aprobó la ley del gobierno de su sector y partido autorizando “a Pluna a asociarse con capitales privados a fin de explotar sus líneas aéreas de transporte de pasajeros, correo y carga”?.
El “juicio” (luego veremos por qué lo ponemos entre comillas) fue por el cierre de la empresa. Sr. Heber: ¿usted votó a favor o en contra de la ley n.° 19.572 de fecha 15 de diciembre de 2017 que suprime el ente autónomo? O sea, la ley que cierra Pluna.
Sr. presidente Lacalle (h): usted era diputado en el 2017 cuando se votó la ley del cierre de Pluna. ¿Votó a favor o en contra de esta ley en virtud de la cual se pierde el juicio? Si votó a favor, le solicitaría que le pida a su candidato (aunque usted no debería tener candidato) que no hable más de la ley del Frente Amplio.
Pura estrategia electoral. Culpan al Frente de perder un juicio consecuencia del cierre de Pluna. Ésta cerró durante un gobierno del Frente, por una ley votada por unanimidad, como consecuencia de un proceso al que sólo se opuso el Frente, y también organizaciones sociales como el Pit-Cnt…
Luego viene el tema del juicio. Se dice que lo perdimos y que la competencia era de la Justicia americana. No se puede perder lo que no existe. Nunca hubo un juicio. Juicio fue el de la Philip Morris, este no.
El expresidente Mujica (Pepe) saltó y explicó la verdad. Explicó que esto, más que un juicio, es un fallo de los tribunales de los poderosos, porque algún día debemos dejar de ser “cornudos” en América Latina. Debemos firmar que la competencia la tiene la Justicia uruguaya. Como ciudadano me hago cargo.
Ese día vi, no suelo hacerlo, el programa “Esta boca es mía”. Hasta que emigré al Frente, cada tanto solían invitarme a recordar algunas anécdotas de la historia reciente. Desde entonces sólo me hicieron un reportaje telefónico, que debatieron luego que habían cortado. Allí habló Conrado “Connie” Hughes.
A este muchacho Connie le conozco. Poco, pero le conozco. Militaba en la “Por la Patria” del 71. Luego, durante la dictadura, armó el grupo “Wilsonistas sin Wilson” (¿?), luego llamado “Defensores de la Leyes” (las de la dictadura que defendían). Un día, entrando a una embajada, estaba declarando a la televisión que Wilson había apoyado la invasión británica a Malvinas.
Interrumpí la improvisada conferencia de prensa para aclarar que más bien lo que Wilson hizo fue dejar Londres para irse a España. Ayudó a su amigo el presidente Belaúnde (Perú) a redactar la declaración de presidentes de América Latina. La Universidad de Lanús (Argentina) le otorgó post mortem el Premio Malvinas Argentinas. La nota de Connie nunca salió al aire…
Bueno, volvamos al juicio. Comentando las declaraciones de Mujica, Hughes, con el tono burlón que usa siempre, dijo: “Debo catalogar, con cortesía y respeto, que es ‘ig-no-ran-cia’”. Constato que el ignorante no era Mujica.
Efectivamente, tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se empieza a edificar el nuevo orden mundial que abre las puertas a la Guerra Fría, en julio del 44 se crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) y, en su seno, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y otras cuatro instituciones más. El ignorante no era Mujica.
Es muy común que muchos de los inversores en estos procesos privatizadores de empresas inviables, simplemente ingresen al negocio para vender sus derechos en estos laudos. Así, pues, Uruguay no perdió ningún juicio, ni actuó ningún órgano de la Justicia americana. Fue un fallo arbitral del Banco Mundial a través del CIADI.
Efectivamente, es esta burla de hacer pasar como un juicio un fallo arbitral de los poderosos, lo que debemos borrar en un mundo más justo. Lula, por ejemplo, ha logrado que Brasil presida el Banco de Desarrollo del BRICS.
Construir una nueva institucionalidad financiera mundial. De eso se trata el futuro.