Solo los integrantes del sistema judicial uruguayo no percibieron lo que todo el mundo vio y ve, como si la venda de Temis (la diosa de la Justicia), además de la vista, les hubiera quitado la comprensión de lo escuchado en los juicios, de lo leído en las pocas declaraciones, de las pruebas contundentes de un homicidio que tuvo sus homicidas y sus coautores.