Gestado a finales de la década del 70 en el seno de los obreros metalúrgicos de San Pablo, Brasil, pero oficialmente inscrito el 10 de febrero de 1980, el próximo lunes el Partido de los Trabajadores (PT) cumplirá sus cuatro décadas de existencia.
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En el marco de las celebraciones que se llevan adelante en varios Estados de Brasil con motivo de ese aniversario, el líder de esa fuerza política, el expresidente Lula da Silva, invitó a su par uruguayo, José Mujica, al acto realizado en Río de Janeiro.
En su oratoria, Mujica habló de la importancia de la participación en política, de lo perjudicial de la cultura del consumo («La vida inevitablemente se te va y la pregunta es ¿vas a gastar tu vida pagando cuentas?») e hizo una apuesta a la militancia de los jóvenes: «La juventud pasa y pasa la vida y tú no compras con plata, sino con el tiempo de tu vida que gastaste para tener esa plata. Si vives derrochando, el mercado te maneja y te hace comprar un teléfono todos los meses y así sucesivamente y confundes felicidad con comprar. No vas a ser feliz, vas a ser esclavo de las cuentas. Si no puedes cambiar el mundo, puede que el mundo te lleve tu vida. Guárdate tiempo para tus afectos, para tus hijos para tus amigos, para ser solidarios con otros seres humanos», expresó el exmandatario.
Entre los aplausos de la gente, Mujica dijo: «Esta es una etapa para los jóvenes y con los jóvenes. El mundo mejorará si los jóvenes se comprometen, si son capaces de gastar parte del tiempo de su vida luchando por la justicia y por la igualdad en esta vida que tenemos».
En clara invitación a la participación en política, el expresidente dijo que «el mundo va a cambiar si hay hombres y mujeres que se suman y militan porque de a uno sólo no hacemos nada», indicó.
«Sacando fotos o quejándonos no cambia el mundo. Cambia si los jóvenes se juntan y luchan hombro con hombro; así siempre fue. Por eso vine a Brasil, apostando de que hay un Brasil posible en las manos de vuestra juventud si vuestra juventud se compromete y hace de parte de la militancia por la igualdad de los hombres una causa de su vida. Un abrazo, no estén de acuerdo. Piensen, vayan y piensen con la almohada», concluyó.