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Columnas de opinión | goebbeliano | Gobierno | Lacalle Pou

Mentiras

Lacallismo goebbeliano

Un país que considera más grave un delito contra la propiedad que una violación es un país que ha subvertido sus valores morales

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cuanto más grande sea una mentira, más gente la creerá”.

Joseph Goebbels

Algunas cosas provocan indignación, otras asombro, y otras más, impotencia. Es muy difícil hallar, bajo un gobierno herrerista ultraconservador, algo que merezca el aplauso. Aquí va un pequeño recuento de las últimas aberraciones.

Mentiras reiteradas

Una mentira se puede imponer como verdad si se repite lo suficiente.

La derecha viene afirmando que no aprovechó políticamente el caso Sendic. Lo dijo Lacalle Pou y luego lo reiteraron varios de sus seguidores en las redes sociales. Lo podrán decir un millón de veces, pero continuará siendo una mentira brutal. A Raúl Sendic le dieron palo hasta el hartazgo y lo usaron antes, durante y después de la campaña, comenzando por el mismo presidente de la República.

No estamos analizando aquí si Sendic obró bien o mal; el punto es que resulta insólito el caradurismo oficialista al negar que le sacaron al caso Sendic todo el jugo que pudieron. Incluso lo siguen exprimiendo actualmente.

En política internacional también se aplica el principio goebbeliano de insistir en una mentira hasta convertirla en máxima sagrada e indiscutible. Los grandes medios de desinformación, al referirse al gobierno de Venezuela, lo llaman “régimen”, dando por sentado que se trata de una dictadura.

En el colmo del cinismo, hablan del hambre de los venezolanos, pero no dicen ni una palabra del bloqueo de EEUU y sus aliados, ni de las empresas que le expropiaron a Venezuela para que las administrara el fallido Guaidó, ni de los depósitos que le rapiñaron en los bancos del exterior. Venezuela es una nación agredida y vilipendiada. Si bien todo el poder mediático, militar y económico dependiente de Washington no ha logrado derribar al chavismo, lo cierto es que han causado un daño tremendo al pueblo venezolano.

¡Claro que la están pasando mal! Eso no se discute; lo discutible es la causa; pero de eso los periodistas de derecha no hablan. Yo estoy dispuesto a debatir con quien sea, donde y cuando quiera. Lo que lamento es que muchos pseudoizquierdistas se rindieran en la guerra de información.

Otra mentira que viene ganando espacio a fuerza de repetición es que Jorge Batlle fue un gran presidente, aunque tuvo mala suerte. La verdad es que su gobierno fue un auténtico desastre y no cabía esperar otra cosa.

La herencia que Tabaré Vázquez heredó de Jorge Batlle (quien gobernó buena parte de su administración en sociedad con los blancos) fue 40% de pobreza y 60% si se trataba de pobreza infantil. Para 2019 la pobreza era de 8,8%, según datos del INE. En 2005 la indigencia era de 5% y en 2019 era de 0,6%. Con Luis Lacalle Pou la pobreza ha vuelto a aumentar, lo mismo que la inseguridad y la corrupción.

Tabaré recibió 2.500 millones de dólares en reservas del Banco Central; pero al finalizar su segunda presidencia, le dejó casi 15.000 millones de dólares a Luis Lacalle Pou. Tres años después, el BCU ha requerido al Estado una capitalización que como mínimo será de 900 millones de dólares, una cifra muy superior a la que en su momento se dio a Ancap. El motivo es que su patrimonio actual está por debajo del mínimo establecido por su carta orgánica.

Una de las principales promesas de campaña de Lacalle Pou fue bajar los combustibles y de algún modo se intenta hacer ver que ha cumplido; pero la realidad dice lo contrario: según la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu), en lo que va del período la nafta súper subió 27,19% y el gasoil 31,16%.

No criticamos la suba, ya que eso depende, entre otras variables, del precio internacional del petróleo, fletes e insumos diversos; lo que estuvo mal fue prometer demagógicamente lo que no se podría cumplir.

Bajaron los impuestos… pero primero los subieron. Apenas fue una devolución.

Claro, también prometieron no tocar la edad jubilatoria (Lacalle Pou), construir 136 liceos (Ernesto Talvi y Robert Silva), 50.000 viviendas (Irene Moreira), 100.000 puestos de trabajo (Juan Sartori), presentarse ante la Justicia y no ampararse en los fueros (Guido Manini Ríos), mudar el Mides a Casavalle, etcétera.

Uruguay está sepultado bajo toneladas de mentiras e hipocresías

A un millonario narcotraficante que vivía en La Tahona se le incautaron en Baltasar Brum (Artigas) 409 kilos de pasta base cuyo valor de mercado es de 7 millones de dólares. En el operativo fueron detenidas 17 personas; pero pese a que el delito de narcotráfico se complementó con el de asociación para delinquir, el cabecilla fue condenado a solo dos años de prisión por actos preparatorios para el tráfico de estupefacientes y por otro hecho distinto. El delincuente se hizo responsable de lo ocurrido el 20 de abril, cuando una avioneta arrojó droga sobre el pueblo Perseverano, en Soriano, y luego se fugó.

Por otra parte, un hombre que violaba a su hija de 10 años fue condenado en Paysandú a dos años y 10 meses de prisión.

Ahora comparen ambas condenas con los cuatro años dados a aquella mujer que pasó 64,9 gramos de marihuana para su pareja en el penal de Libertad en abril de 2022.

La indulgente condena dada al violador sanducero, tras destrozar la vida a su propia hija, es motivo de vergüenza nacional. Luego nos enojamos con la relatora especial de la ONU, Mama Fatima Singhateh, pero lo que ha dicho sobre nuestro país es tristemente cierto: el abuso sexual de niños y niñas está naturalizado. Si así no fuera, la gente coparía las avenidas para protestar por este caso y muchos otros.

Un país que considera más grave un delito contra la propiedad que una violación es un país que ha subvertido sus valores morales.

Gustavo Penadés está con un pie en la cárcel, pero ya renunció y su vida política terminó para siempre; mas como no me gusta pegarle a quien está en el piso, es todo lo que tengo para decir sobre él por el momento. Lo que queda por repudiar es la manera en que las senadoras blancas Gloria Rodríguez y Carmen Asiaín buscaron restar gravedad a lo denunciado, siendo aun más repudiables las defensas que del exsenador hicieron el presidente de la República y el ministro del Interior.

Hay muchas leyes que deben ser revisadas de urgencia, pero lo primero es una revolución que cambie mentes y corazones.

Esa revolución (pacífica, claro está) no vendrá jamás de la derecha.

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