Año a año, la feligresía cristiana celebra el Viernes Santo. El resto generalmente reniega porque al día siguiente se empieza a levantar campamento y a medir quien salió campeón de pesca. Pero este año unos y otros lo pasan igual. En su casa. Cuidándose Y procurando cuidar a los demás. Unos y otros, quizás, traten de enterarse de menos cosas que al principio de la semana para no abrumarse de noticias del mismo tema. Mientras tanto el mundo sigue su ritmo.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Pienso que unos y otros, de tanto en tanto, pensarán cómo será el mundo que no espera pasada esta pesadilla. Antes, todo era más predecible. Aún durante la pandemia de gripe hispana que cobró cerca de 100 millones de vidas. O en el siglo XIX la de la fiebre amarilla. Con menos recursos médicos y tecnológicos , con menor facilidad en trasmitir la información, aquel entonces, hoy todo lo que tenga que ver con el qué vendrá deja más incertidumbres que certezas, más aún que las otras tragedias citadas.
El analista que diga que sabe cómo quedará el mundo, está haciendo adivinanzas y futurología. Sin embargo hay algunos escenarios que podemos ir previendo desde ya.
La pandemia ocurre en pleno auge de la restauración neoliberal. Tanto por modelos democráticos, en algunos lugares y muy poco legítimos en otros. Sin embargo, el reclamo de la ayuda estatal y su papel en paliar la crisis, son un común denominador de casi todos los países. De China a Estados Unidos. De Ecuador a Chile. Nuestra Ministra De economía cita a Keynes y hace que, descubra el autor, cuyo pensamiento fue reactivador de la crisis del 33, nuestro propio Presidente. El rol más activo del Estado, parece haber llegado para quedarse, con los matices que imponga cada gobierno. No sugerimos que todos van a ir hacia un estado de bienestar. Pero si creemos, que ninguno volverá a sostener la panacea de un Estado prescindente que al socorro de la gente, llegue la “Mano Invisible del Mercado.“
También se puede prever un resurgimiento de los nacionalismos en el sentido “chauvinista” del término. Incluso entre las potencias económicas y comerciales que disputan la hegemonía del mundo. En plena crisis, por ejemplo, Trump trató de disimularla diciendo “Mi amigo el Presidente Chino me dice que no es tan grave, ¿por qué no habría de creerle? A “la información de China no la hemos podido aquilatar y ellos mienten por definición.” Esta última afirmación mereció la más dura respuesta China a EEUU desde que Trump preside los Estados Unidos.
También podemos intuir que el multilateralismo que presidió las relaciones internacionales en la segunda mitad del siglo XX. Este, ya obsoleto antes de la pandemia pierde su razón de ser después de la misma. En las Naciones Unidas, las potencias que ganaron la guerra tienen derecho a veto. No así, Alemania, que bien es cierto que perdió la guerra, es hoy una de las principales, si no la principal potencia de Europa. Es un modelo obsoleto.
Ya se vio cuando la Liga de las Naciones primero, y la ONU Después, a inspiración de EEUU, incluyeron el gobierno de Taiwán en nombre China, co-ganadora de la Segunda Guerra con derecho a veto. Luego EEUU arregló con Peking y en menos de una semana el asiento de China en la ONU lo ocupó, con derecho a veto el gobierno del continente al que hasta el día anterior se le negaba reconocimiento. Taiwán solo puede ingresar a la sede de la ONU con tarjeta de turista.
Pensé, en algún momento, que los organismos especializados de ONU para la salud (OMS y la PAHO para la región) podrían seguir siendo un referente. Ya ni se les nombra ni aún en temas de su competencia. El multilateralismo será la mayor Víctima de la gripe Covid 19, no sobrevivirá y será sustituido por la relación bilateral de los que salgan más fuertes, o a esta altura nos atreveríamos a decir que, menos dañados.
Si esto es es cierto en el mundo, es dos veces cierto en la región. Se encargaron de matar a sangre fría a los organismos sub regionales que, tildados de Ideológicos, eran los más cercanos a nuestras necesidades y problemas. Así lo dijo WIlson, en Lima durante la Guerra de las Malvinas. Por cierto yo mismo, hice un documental sosteniendo esta tesis sobre la base de múltiples reportajes, que salvo Uruguay fue exhibido en la televisión de toda América del Sur, enseguida del conflicto Malvinas.
Creo que un compatriota nuestro se adelantó a festejar su cuestionada re elección en OEA, organismo que si sigue existiendo, carecerá definitivamente de todos contenido. La existencia misma de la OEA fue un invento de EEUU como brazo político de su brazo militar el TIAR. Muchas creen que es al revés. A ver: el TIAR, fue. Fundado en septiembre de 1947 y a OEA, primero Unión Panamericana en abril de 1948 para hacer suyo al tratado militar.
EE.UU., como tradicionalmente lo denunciaba Uruguay, y en forma muy especial la tradición blanca, Herrera, Velásquez, Haedo y WIlson, usaba su fuerza militar primero, para luego, legitimarla con la aplicación de los tratados del TIAR, por parte de la OEA. Tal el caso, en que Uruguay fue el prestigioso denunciante a nivel internacional, de la destitución por parte de los marines, del Presidente de República Dominicana. Juan Bosch, para ser sucesivamente reemplazo por las dictaduras de los generales Trujillo y Balaguer.
Para terminar, no le vemos mejor suerte a la Unión Europea. Desde la crisis financiera de Grecia, luego La de Italia, la salida de Gran Bretaña (Brexit), los nacionalismos independentistas como el Catalán, (que ha confrontado fallos de la justicia española con la comunitaria), nos hace ser pesimistas sobre su supervivencia el el escenario mundial. Agreguemos para terminar, que en la Unión Europea, el pleito deudores y acreedores, se da dentro de sus mismos socios
Alguien podrá preguntarse pues, qué pasará con los organismos de. Crédito. Dejemos eso para la semana que viene. Mientras tanto, quedarse en casa… y tratar de que nuestro vecino también lo haga.