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Cultura y espectáculos revolución | Enrique Ortega Salinas |

Promete incomodar

"Revolución", el libro que desafía al sistema político y económico para cambiar el Uruguay

Enrique Ortega Salinas

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Caras y Caretas Diario

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En un escenario de malestar persistente con el rumbo económico y político del país, irrumpió una nueva publicación que busca interpelar certezas instaladas. El periodista Enrique Ortega Salinas lanzó el libro Revolución (Cómo romper paradigmas y salvar a Uruguay), un ensayo que se presenta como una impugnación frontal a los pilares del sistema actual y una invitación a repensar sus bases.

El libro, ya disponible en librerías, parte de una premisa provocadora: “¿Y si el problema no fuera la pobreza… sino el sistema que la produce?”. En la contratapa, el autor sostiene que “Uruguay no es pobre”, sino que se encuentra “atrapado en paradigmas que ya no funcionan”, y cuestiona décadas de naturalización de fenómenos como la inflación, el endeudamiento crónico o la dependencia financiera. Frente a ese diagnóstico, propone una transformación “sin violencia, pero profundamente disruptiva”, orientada a recuperar soberanía y reconfigurar el vínculo entre ciudadanía y poder.

El libro "Revolución" propone cambios profundos en Uruguay

Para Ortega Salinas plantea que los cambios necesarios no pueden reducirse a ajustes parciales. Según expuso durante una presentación de la obra que realizó en su programa "Palabras prohibidas", de Caras y Caretas TV, el país atraviesa un ciclo de deterioro estructural en el que, independientemente de quién gobierne, se profundiza el endeudamiento y se consolida una dinámica donde amplios sectores de la población sobreviven mediante el crédito encadenado, mientras la riqueza se concentra.

Una revolución sin violencia, pero disruptiva

A partir de ese punto, el libro despliega un conjunto de propuestas que apuntan a una reforma constitucional “histórica y profunda”, impulsada —según enfatiza— desde la ciudadanía. Entre los ejes centrales aparece la sustitución del sistema bicameral por una Asamblea Nacional unicameral de menor tamaño, bajo el argumento de que la actual estructura resulta desproporcionada para la escala del país.

El texto también promueve mecanismos de democracia directa más accesibles, con menores exigencias para la convocatoria a referendos, así como una revisión integral de la Constitución para eliminar ambigüedades interpretativas. En el plano institucional, cuestiona privilegios como los fueros parlamentarios y propone que jerarcas políticos se atiendan exclusivamente en el sistema de salud pública, en línea con modelos europeos.

Otro de los capítulos aborda el sistema de remuneraciones de la clase política. Allí se plantea que los salarios no sean definidos por los propios legisladores, sino fijados mediante criterios objetivos vinculados al salario mínimo o por órganos independientes, siguiendo ejemplos internacionales. A su vez, el libro sugiere modificaciones al régimen electoral, como la eliminación del balotaje, el fin del voto obligatorio y la unificación de elecciones nacionales y departamentales para reducir costos.

Las propuestas se extienden a otras áreas sensibles: desde la eliminación de mayorías automáticas en gobiernos departamentales hasta la reducción gradual del número de efectivos militares, el fortalecimiento de organismos de control con potestades efectivas de sanción y la exclusión de la influencia política en la designación de fiscales y jueces.

En el plano económico y social, el autor cuestiona el sistema previsional mixto y propone la eliminacion de las AFAPS e ir hacia un esquema único estatal.

También incorpora una dimensión ética al plantear la protección constitucional de los animales, como indicador del grado de desarrollo de una sociedad." Todo el mundo al BPS", expresó el autor durante su locución.

Un proceso "de abajo hacia arriba"

El hilo conductor de la obra es la idea de que estas transformaciones solo pueden concretarse mediante iniciativa popular. Ortega Salinas insiste en que la vía más viable es la recolección de firmas para habilitar un plebiscito, en un proceso que, según plantea, debe construirse “de abajo hacia arriba”.

Con un tono deliberadamente confrontativo, el libro asume que sus planteos generarán resistencias en todo el espectro político. La propia contratapa lo anticipa: “las reformas que incomodan a los políticos suelen ser las que liberan a los pueblos”. En ese cruce entre diagnóstico crítico y vocación reformista se inscribe una obra que busca instalar debate en un momento de cuestionamiento a las estructuras tradicionales.