Durante casi una década, Destino San Javier se ganó un lugar propio en la escena musical, llevando en sus voces una mezcla de herencia y frescura. Cantaron en festivales de todo tipo, incluso en Uruguay, donde recibieron el Premio Charrúa de Oro en el Festival de Durazno, y participaron en el Festival de Andresito, en Flores. “Siempre fue hermoso el público uruguayo con nosotros”, confiesa Bruno a Caras y Caretas, “pero hasta ahora nunca habíamos hecho una gira de teatros aquí. Esta vez será diferente, más íntima, más personal, con la cercanía que solo permite el silencio atento de una sala y la respiración compartida con el público”.
Ese debut de teatros en Uruguay ya tiene fecha y recorrido, jueves 4 de setiembre en el Teatro 28 de Febrero de Mercedes, viernes 5 en el Teatro Español de Durazno, sábado 6 en la Sala Nelly Goitiño de Montevideo y domingo 7 en el Teatro Macció de San José. Cuatro ciudades, cuatro noches y una misma intención, que cada espectador salga con la sensación de haber sido parte de un momento único.
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Destino San Javier pronto se presentará en teatros uruguayos.
Huracán de Amor
El eje de esta gira será Huracán de Amor, el nuevo trabajo discográfico que el trío lanzará en el segundo semestre del año. Un título que, como su música, no está puesto al azar. “Es el disco que más nos define hasta ahora. Es plenamente nuestro: tiene nuestra impronta y composiciones propias, pero también el ADN de nuestras influencias y de lo que hemos vivido juntos”, explica Bruno. Entre las canciones ya conocidas se encuentran Invéntame, junto al chileno Américo, y Tú sí sabes quererme, además de colaboraciones que todavía guardan en secreto para sorprender en el momento justo.
Para llegar a este álbum, el grupo se tomó tres años. Tres años de búsqueda, de componer y descartar, de medir cada letra y cada melodía frente a un listón muy alto, el de sus clásicos. “Tenemos canciones que llevan décadas en el corazón del público y competir con ellas no es fácil. No queremos lanzar algo que no esté a la altura. Por eso nos tomamos el tiempo necesario”, admite Bruno.
Pero Huracán de Amor no significa cortar con el pasado. Todo lo contrario, el show que preparan combina lo nuevo con lo eterno. Sonarán Las 15 primaveras, Por qué será y otras piezas que no figuran en sus discos, pero que consideran imprescindibles para generar ese clima de comunión que tanto valoran. “No nos desprendemos de los clásicos de nuestros padres porque son los que nos dieron vida como artistas. Siempre van a estar”, afirma.
Un desafío monumental
La historia reciente de Destino San Javier también incluye un desafío monumental, su proyecto sinfónico. Nació cuando fueron convocados por el Gobierno de Buenos Aires para cantar en el Teatro Colón en un aniversario del mítico escenario. “Nos dijeron que íbamos a cantar con la Sinfónica Estable del Colón. Eso nos obligó a armar un repertorio especial, adaptado para esa formación. Quedamos tan enamorados de la experiencia que decidimos grabar un disco sinfónico y llevarlo de gira”, cuenta Bruno. En cada ciudad, los acompañaban músicos locales, más de 40 sobre el escenario, en una experiencia que define como “pretenciosa, sí, pero profundamente emocionante”.
Ese trabajo se transformó luego en un álbum en vivo que mostraba lo que habían logrado en teatros de todo el país. Y aunque ahora vienen a Uruguay con otro formato, Bruno no descarta que algún día la Sinfónica de Montevideo los acompañe: “Sería un sueño”.
Embed - Destino San Javier - Sinfónico (En Vivo en el Teatro Coliseo) - Full Album (Official Video)
"Jugábamos a ser "El trío San Javier"
En lo personal, el trío ha aprendido a cuidar lo que hace que sus voces se entrelacen con tanta naturalidad. Paolo y Bruno, hermanos, cantaron juntos durante 15 años antes de Destino San Javier. La llegada de Franco fue como encajar una pieza que ya estaba pensada para ese lugar. “De chicos jugábamos a ser el Trío San Javier. Algunos niños juegan con autitos; nosotros jugábamos a cantar como nuestros padres”, recuerda Bruno con una sonrisa que se escucha incluso a través de la grabadora.
Ese juego de la infancia hoy se traduce en una química escénica innegable, en armonías vocales que parecen inevitables y en una conexión con el público que trasciende la técnica. “Claro que seguimos estudiando”, aclara Bruno. “Yo tengo el mismo profesor de canto desde hace 30 años. Hay que mantenerse en forma, no solo físicamente, sino también en lo vocal. Pero lo más importante es seguir siendo auténticos, no perder la raíz”.
En tiempos donde la música popular se ve tentada por el uso de afinadores automáticos y fórmulas rápidas para agradar a los algoritmos, Destino San Javier elige otro camino. “La música que está de moda ahora es muy distinta a lo que hacemos nosotros. Podemos tomar influencias de nuevos sonidos, pero no queremos perder lo esencial, la voz real, el encuentro genuino con la gente”, asegura Bruno.
Y es justamente eso lo que proponen en Huracán de Amor, un abrazo musical, una cita donde cada canción nos lleve al recuerdo. El título describe la intensidad con la que viven y transmiten su arte. No se trata de un amor tranquilo y predecible, sino de uno que arrasa, que conmueve, que deja huella.
10 años: "Haremos algo especial"
Mirando hacia el futuro, el grupo todavía no sabe qué caminos recorrerán después de esta gira. “Por ahora, toda nuestra energía está puesta en Huracán de Amor. Luego veremos. Este año cumplimos 10 años como grupo y seguramente haremos algo especial para celebrarlo”, anticipa Bruno. Esa fecha no es menor, 10 de octubre, un número que parece redondo para mirar hacia atrás y medir lo andado, pero también para seguir avanzando.
Si tuviera que condensar todo lo que son hoy en tres palabras, Bruno no duda: “Familia, amor y huracán”. La familia que les enseñó a cantar y les legó un repertorio invaluable. El amor que se siente en cada nota, en cada gesto sobre el escenario. Y el huracán que desatan cada vez que se funden en una armonía y logran que una sala entera respire al mismo tiempo.
En setiembre, esos tres elementos llegarán a Uruguay como una fuerza única, un encuentro con la memoria, la emoción y la certeza de que la música, cuando nace del corazón, no conoce fronteras. Porque hay destinos que no se eligen, simplemente se viven.