Recién pisando los 20' apareció algo interesante en el duelo cuando Diego Fernández sacó un disparo lejano que movió la modorra y despertó al local en ofensiva.
La primera dificultad para Juventud se planteo cuando Pernicone se lesionó y pidió el cambio, viendo acción el mundialista Martín Cáceres para tratar de sostener un resultado donde su equipo no encontraba caminos para atacar. Sin demasiadas acciones de riesgo se fueron al descanso.
Lo ganó en la hora
El complemento fue diferente. Una pelota larga sobre los 49’ encontró un estupendo pique de Bruno Larregui que cuando se iba mano a mano ante el golero, fue bajado por Zaracho a la puerta del área grande.
Roja para el paraguayo, que dejó a su equipo con uno menos, y un tiro libre precioso para abrir la cuenta. Allí apareció Federico Barrendeguy para colgarla y poner el 1-0.
Un festejo y trámite a pedir de boca de los pedrenses que por un error propio sufrieron el empate de los aurinegros. Una mano clarísima de Martín Cáceres terminó en un penal que el golero Gaspar Servio se encargó de rematar y colocar el 1-1.
El equipo uruguayo no logró gestar demasiado en ataque en los minutos posteriores, ante un rival que se cerró y contragolpeó, encontrando opciones una y otra vez que no supo concretar. Diego Fernández y Derlis Rodríguez lanzados en velocidad generaban dudas en la defensa.
Pero todo cambió en el cuarto minuto de adición con una jugada que fue de izquierda a derecha con Alaniz poniendo una pelota cruzada que Larregui definió, tapó Servio dando rebote y Ramiro Peralta solo aprovechó para el 2-1.
Festejo alocado, defender la última y celebrar una histórica clasificación a la tercera fase de la Copa Libertadores tras ganar 2-1 a Guaraní en Asunción. Ahora Juventud enfrentará a Deportivo Independiente Medellín, verdugo de Liverpool, con la opción de ingresar a la fase de grupos de Libertadores, pero sabiendo que si no lo logra, jugará esa instancia pero de Sudamericana.