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Deportes gesto | Club Atlético Peñarol | Juventud de Las Piedras

No sale nada

El gesto de fair play que provocó reproches, abucheos y lágrimas a Jaime

El delantero carbonero decidió interrumpir un ataque prometedor para que atendiera a un rival lo que generó malestar en la tribuna y sus compañeros.

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Caras y Caretas Diario

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El nerviosismo y la inestabilidad llevaron a una situación poco habitual durante el partido entre Peñarol y Juventud por la fecha 12 del Torneo Clausura. El protagonista fue Leonel Jaime, quien pasó de tener un gesto de juego limpio con un futbolista rival a terminar llorando en pleno encuentro, luego de recibir abucheos desde las tribunas y reproches de algunos de sus propios compañeros.

La situación se produjo, además, en un encuentro de enorme importancia para Peñarol, que llegó al Estadio Centenario con la obligación de recuperarse de la derrota ante Liverpool y volver a sumar de a tres. El equipo de Diego Aguirre afronta la recta final del Campeonato Uruguayo con la necesidad de asegurar la Tabla Anual y mantenerse en la pelea por el Clausura, un contexto que explica la tensión que se vivía en las tribunas.

Todo comenzó con una pelota dividida que disputaron Ignacio Alegre de Peñarol y Kevin Rolón de Juventud. Ambos fueron a trancar el balón y, como consecuencia del choque, el futbolista pedrense quedó tendido sobre el césped con evidentes muestras de dolor.

El árbitro Andrés Matonte entendió que la acción no había sido falta y permitió que el juego continuara. Peñarol recuperó la pelota y tenía la posibilidad de desarrollar un ataque prometedor, con Jaime en posesión del balón.

Sin embargo, cuando el futbolista aurinegro advirtió que su rival continuaba dolorido en el suelo, decidió detener voluntariamente el avance y enviar la pelota fuera del campo de juego para que pudieran atenderlo.

Lo que Jaime interpretó como un gesto de fair play no fue recibido de la misma manera por los hinchas carboneros. Desde las tribunas se escuchó una fuerte reprobación hacia el futbolista, que fue abucheado por haber renunciado a una oportunidad de ataque cuando el árbitro no había señalado ninguna infracción.

Pero la situación no terminó ahí. Algunos de sus propios compañeros (el caso más claro fue el de Javier Cabrera) también le manifestaron su malestar por la decisión. Las imágenes mostraron cómo varios futbolistas pasaron cerca de Jaime y le recriminaron haber interrumpido la jugada.

Las lágrimas de Jaime

La reacción posterior del futbolista fue lo que terminó de convertir la secuencia en una de las imágenes más llamativas del encuentro.

Jaime comenzó a llorar en pleno campo de juego, visiblemente afectado por lo ocurrido. Las cámaras de la transmisión oficial captaron el momento en el que el jugador no podía contener las lágrimas, mientras algunos de sus compañeros se acercaban para hablar con él.

Si bien no se pudo conocer qué palabras intercambiaron los futbolistas, las imágenes dejaron en evidencia el malestar que generó la decisión de interrumpir el ataque y el impacto emocional que tuvo la situación en el protagonista.