Wanderers insistió. A los 11’, otra vez Furtado tuvo una posibilidad, aunque su remate terminó afuera. Nacional respondió a los 13’, cuando una buena combinación terminó con Emiliano Ancheta enganchando y sacando un remate al primer palo que Agustín Buffa mandó al córner.
El partido tenía frío en las tribunas y bastante calor en las áreas.
A los 37’, un rebote en Luciano Boggio dejó a Facundo Labandeira frente a Mejía. El delantero definió desviado, aunque la jugada terminó anulada por fuera de juego.
Un minuto después fue Nacional el que convirtió, cuando Maximiliano Silvera superó a Buffa y mandó la pelota al fondo de la red. Pero tampoco valió: posición adelantada.
Labandeira volvió a tener otra clarísima a los 41’. Un pelotazo largo de Alberti parecía controlado por Agustín Rogel, pero el defensor se resbaló y el atacante bohemio quedó nuevamente mano a mano con Mejía. Con poco ángulo, cruzó el remate y la pelota se perdió lejos del segundo palo.
Wanderers perdonaba demasiado
Y en el fútbol, ya se sabe, perdonar suele salir caro.
Silvera puso al Tricolor arriba
Nacional salió decidido en el complemento y encontró el gol a los 61 minutos.
Tiziano Correa bajó con el pecho un centro desde la derecha y sacó una volea que Buffa logró contener. Pero el rebote quedó servido para Silvera, que no perdonó y definió contra el palo para poner el 1-0.
El gol cambió el partido.
Nacional pasó a defender la ventaja y Wanderers se adelantó en busca del empate. El entrenador bohemio movió el banco y apostó por variantes ofensivas, mientras el Tricolor reforzó su defensa con una línea de cinco para intentar cerrar el partido.
Durante buena parte de los minutos finales pareció que la estrategia funcionaba.
Pero Wanderers siguió insistiendo.
Y cuando el partido se moría, llegó el golpe.
En una de las últimas pelotas de la tarde, el Bohemio encontró finalmente el empate que había buscado durante todo el partido. El 1-1 cayó como un baldazo de agua helada sobre Nacional, que había llegado al Parque Viera sabiendo que no podía dejar puntos en el camino. Santiago Benítez igualó en la hora con un tremendo zapatazo para que el Bohemio sueñe.
Nacional volvió a quedarse con las manos vacías en términos de lo que necesitaba para la tabla. El frío de Montevideo seguramente se sintió un poco más al salir del Viera. Wanderers, en cambio, se llevó algo más que un punto: la sensación de haber conseguido un resultado acorde con lo que había mostrado durante buena parte de la tarde.