El Bolso volvió a perder, esta vez 2-0 ante Racing en el Estadio Centenario, y arrancó el Clausura con dos derrotas en dos partidos. Un comienzo de Nacional que no solo lo aleja de la pelea por el último torneo corto del año, sino que vuelve a encender todas las alarmas en una institución que hace rato parece jugar más contra sus fantasmas que contra sus rivales.
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Racing, en cambio, hizo exactamente lo que debía. Esperó su momento, aprovechó los errores tricolores y se llevó tres puntos que lo colocan, al menos momentáneamente, en lo más alto de la Tabla Anual.
El problema de Nacional
Para Nacional, el problema es bastante más profundo que una mala noche. En 24 fechas de la temporada acumula apenas 35 puntos en la Anual. Demasiados puntos perdidos para un equipo que pretende cerrar el año peleando arriba y demasiado poco margen para seguir tropezando.
El partido tuvo un comienzo prometedor para los tricolores. Apenas rodó la pelota, Nacional salió decidido a buscar el arco de Racing. Silva se proyectó, Maximiliano Gómez probó al arquero y durante algunos minutos pareció que el equipo había entendido que no había tiempo que perder.
Pero el entusiasmo duró poco.
Racing se acomodó, empezó a encontrar espacios por las bandas y descubrió rápidamente que la última línea tricolor ofrecía más dudas que certezas. Una mala salida de Luis Mejía dejó a Alex Vázquez con campo abierto y, tras el pase al medio, Esteban Da Silva tuvo el gol servido. Rogel apareció justo para evitar el desastre.
Fue apenas un aviso.
Nacional tuvo en Maximiliano Gómez a su principal argumento ofensivo. El delantero generó las pocas situaciones claras del equipo, incluyendo una acción que terminó en penal, aunque la ejecución quedó anulada porque el atacante había partido adelantado.
Racing superó al Bolso
Del otro lado, Racing empezaba a sentirse cada vez más cómodo.
Y cuando el partido parecía encaminado al entretiempo sin goles, Oyarzo tuvo un tiro libre que atravesó la barrera y terminó estrellándose contra el palo. El rebote del partido ya estaba empezando a inclinarse hacia Sayago.
En el segundo tiempo, Jorge Bava intentó cambiar la ecuación. Mandó a la cancha a Rubén Botta por Luciano Boggio y apostó por un Nacional más ofensivo.
Pero antes de que esa apuesta pudiera rendir frutos, llegó el golpe.
A los 54 minutos, un gran pase de Alex Vázquez encontró a Esteban Da Silva entrando por derecha. El volante desbordó y metió el centro que dio en la mano de Calvo. Ostojich no dudó: penal.
Tomás Habib tomó la responsabilidad y definió al medio.
1-0.
Nacional quedó obligado a salir, pero no encontró respuestas suficientes para transformar la necesidad en fútbol. Racing, con la ventaja, manejó mejor los tiempos y esperó el momento para darle el golpe definitivo.
Ese golpe llegó con Felipe Álvarez, que puso el 2-0 y terminó de convertir la noche en una nueva pesadilla tricolor.
Dos fechas del Clausura, cero puntos. Veinticuatro partidos de la Anual, 35 puntos. Y un equipo que, más allá de los números, transmite una sensación difícil de disimular: tiene más puntos perdidos que ganados en el campeonato.
Ahora también vuelve la pregunta que parecía cerrada hace apenas unos días: ¿qué pasará con Jorge Bava?
El entrenador había sido ratificado por la Comisión Directiva después de la derrota 2-1 ante Boston River en el Gran Parque Central. Pero el fútbol tiene esa costumbre poco amable de convertir las ratificaciones en preguntas cuando llegan nuevas derrotas.
Bava fue confirmado. Racing confirmó que el problema sigue.
Nacional, mientras tanto, continúa buscando una reacción que no aparece. El Clausura recién empieza, es cierto. Pero para un equipo que ya dejó escapar dos partidos y que carga con una Tabla Anual cada vez más incómoda, el calendario empieza a parecerse menos a una oportunidad y más a una cuenta regresiva.
En el Centenario, Racing ganó 2-0.
Nacional volvió a perder.
Y el agonizante no fue solamente el resultado.