La transformación implica, además, una modificación profunda de la actual disposición de residuos en el espacio público. De los aproximadamente 11.000 contenedores que existen actualmente en la vía pública, la Intendencia prevé retirar más de 7.000 a medida que el nuevo modelo se extienda.
A este cambio se suma la ampliación de la red de ecocentros, espacios destinados a facilitar la correcta disposición y valorización de distintos tipos de residuos. Actualmente funcionan dos, ubicados en dos municipios, y está prevista la incorporación de otros seis para alcanzar una red con presencia en los ocho municipios de Montevideo.
“Números enormes” dijo Bergara
Bergara remarcó que la magnitud del proceso explica que la transformación no pueda concretarse de manera inmediata.
“Estos son números enormes que forman parte de una transformación estructural que no se hace de un día para el otro”, señaló.
En ese sentido, destacó la aprobación del presupuesto y la disponibilidad de financiamiento extrapresupuestal como herramientas que permitirán acelerar la implementación.
“Montevideo necesita que aceleremos este proceso”, sostuvo.
El intendente reconoció que la limpieza continúa siendo uno de los principales desafíos de la gestión y que las mediciones generales sobre la percepción de los vecinos mantienen una valoración deficitaria del problema de los residuos.
Sin embargo, sostuvo que los primeros resultados obtenidos en las zonas donde el nuevo sistema ya está funcionando permiten observar una evolución diferente y aportan elementos para mirar con optimismo la expansión del modelo.
El 85% está satisfecho con la limpieza
La Intendencia realizó una consulta entre vecinos y vecinas de los territorios donde ya se implementaron los cambios, con el objetivo de conocer cómo estaban valorando el nuevo sistema.
“Hemos llegado a un 10% de los hogares a los que pretendemos llegar y queríamos saber cómo están valorando los vecinos y vecinas las zonas donde estos cambios ya se hicieron”, explicó Bergara.
Los resultados mostraron una diferencia significativa respecto de la percepción general sobre la limpieza.
El 85% de las personas consultadas manifestó estar satisfecha o muy satisfecha con el nuevo sistema, mientras que apenas un 6% expresó insatisfacción.
Bergara destacó especialmente que la consulta fue realizada por la misma empresa que registra una valoración deficitaria de la limpieza cuando se pregunta por la situación general de Montevideo.
“Una encuesta hecha por la misma empresa que nos dice que la percepción sobre el tema de limpieza es deficitaria, nos dijo que en los territorios donde se cambió el sistema la respuesta fue abrumadora: el 85% de los vecinos y vecinas están satisfechos o muy satisfechos y solo un 6% está insatisfecho”, afirmó.
Para el intendente, el dato constituye una señal positiva respecto del rumbo adoptado.
“Eso nos permite ser optimistas porque la gente está satisfecha”, sostuvo.
De 40.000 a 500.000 hogares
La administración prevé continuar extendiendo progresivamente el nuevo sistema hasta alcanzar a medio millón de hogares, en un proceso que también modificará la cantidad y distribución de los contenedores públicos y ampliará las alternativas para la disposición y recuperación de residuos.
La apuesta de la Intendencia es que estos cambios permitan superar las dificultades que históricamente ha presentado la limpieza en Montevideo y avanzar hacia un modelo con mayor separación, valorización y eficiencia en la gestión de los residuos.
Para Bergara, los resultados obtenidos hasta ahora muestran que el cambio es percibido positivamente allí donde ya comenzó a funcionar.
La meta, señaló, es sostener y acelerar la expansión del sistema.
“Seguiremos avanzando con mucha expectativa en esta política para lograr un Montevideo más limpio”, concluyó.