En reiteradas comparecencias públicas, el mandamás insistió en que su decisión estaba "totalmente tomada", pero se mantuvo firme en su postura de no revelarla hasta que finalizara la participación de la selección uruguaya en el Mundial 2026. Sin embargo, la filtración de esta postura a su entorno cercano adelanta un proceso electoral que se vaticina intenso y lleno de interrogantes sobre quién recogerá el guante del oficialismo.
Damiani aparece en el horizonte
Ahora, con la confirmación de que no será candidato, se abre un tablero de ajedrez complejo. Sin su figura en las papeletas, el oficialismo deberá buscar un sucesor que logre amalgamar los votos de un sector que se ha mantenido fiel a su estilo de conducción. Mientras tanto, la oposición comienza a reordenar sus filas, entendiendo que el escenario sin el actual presidente compitiendo cambia radicalmente las proyecciones de voto.
Juan Pedro Damiani aparece como el máximo exponente a poder sucederlo en el cargo y, en ese contexto, desde marzo pasado, el expresidente ya se mueve para las elecciones, se reunió con varios referentes y mantenía diferencias grandes con Ignacio Ruglio.
Peñarol se encamina así a un fin de año de definiciones. La era Ruglio empieza a escribir sus últimos capítulos, y en diciembre hablarán las urnas para saber quién será el nuevo conductor del carbonero.