Sin embargo, señaló que las organizaciones ya habían cuestionado la forma en que se conformó la actual dirección, que es la tercera desde la creación de la institución. Según explicó, más de 40 organizaciones participaron en aquella instancia y plantearon objeciones respecto de algunos integrantes del directorio.
En ese marco, Vaselli apuntó particularmente contra Marcos Israel. Según sostuvo, las organizaciones consideran que no cuenta con una trayectoria vinculada a la defensa y promoción de los derechos humanos y cuestionan además sus posicionamientos públicos sobre la situación en Palestina.
“Siempre ha estado hablando de tratar de negar cuál es la realidad de Palestina”, afirmó Vaselli durante la entrevista.
La dirigente también cuestionó declaraciones públicas realizadas por Israel respecto de la situación en Gaza. Según relató, el integrante del Consejo Directivo de la INDDHH sostuvo que lo ocurrido en Palestina no constituía un genocidio, una postura que, de acuerdo con Vaselli, profundizó el conflicto con las organizaciones que vienen denunciando la situación.
El cuestionamiento por la comisión sobre antisemitismo
Vaselli también se refirió a la creación de un grupo de trabajo sobre antisemitismo y al papel que habría tenido Israel en esa iniciativa.
El planteo de las organizaciones se relaciona con el artículo 9 de la ley que regula la INDDHH. Esa norma establece restricciones para que los integrantes del Consejo Directivo emitan públicamente, a título personal y sin autorización previa, opiniones, recomendaciones o propuestas sobre asuntos que sean competencia específica de la institución.
Para Vaselli, ese aspecto debe ser considerado al analizar la participación de Israel en el impulso del grupo de trabajo.
La integrante de Serpaj sostuvo que el reclamo de las organizaciones no es “antojadizo”, sino que se basa en disposiciones que, a su entender, están establecidas en la normativa que regula al organismo.
Además, recordó que más de 20 organizaciones ya habían firmado anteriormente un comunicado cuestionando las declaraciones públicas de Israel.
“Una asamblea debería ser el lugar donde podemos expresarnos”
La situación volvió a quedar expuesta durante la 15ª Asamblea de la INDDHH, instancia en la que las organizaciones pretendían presentar un pronunciamiento conjunto.
Vaselli cuestionó que inicialmente se planteara que la proclama no formaba parte del programa previsto para la jornada. Según explicó, las organizaciones habían acordado que una de sus integrantes leyera el documento, firmado por unas 20 organizaciones.
“Una asamblea debería ser el lugar donde podemos expresarnos”, sostuvo.
La dirigente destacó además que uno de los ejes de la Asamblea estaba relacionado con la participación de niños, niñas y adolescentes. En ese marco, valoró especialmente la presencia de unos 20 adolescentes provenientes de distintos programas y departamentos, quienes participaron en grupos de trabajo para plantear sus preocupaciones y propuestas.
Pero el momento de mayor tensión llegó, según su relato, cuando Marcos Israel intervino después de la lectura de la proclama.
Vaselli sostuvo que Israel adoptó una “actitud violenta” y cuestionó que posteriormente se responsabilizara a las organizaciones por haber generado una situación de confrontación.
Según relató, Israel comenzó su intervención refiriéndose directamente a la discusión sobre Palestina y rechazando la existencia de un genocidio. “Es mentira el genocidio, no hay genocidio”, recordó Vaselli que expresó el integrante de la INDDHH.
La reacción, de acuerdo con su relato, fue inmediata. Vaselli aseguró que buena parte de las personas presentes se levantó y se retiró del lugar.
Para la integrante de Serpaj, lo ocurrido durante la Asamblea debe entenderse dentro de un proceso de cuestionamientos que las organizaciones vienen planteando desde hace tiempo sobre la conducción de la INDDHH y, particularmente, sobre determinadas posiciones de sus integrantes.
En ese sentido, insistió en diferenciar sus críticas a la actual dirección de la valoración que las organizaciones mantienen sobre la existencia de la institución: “La herramienta es válida”, afirmó, pero consideró que la integración y determinadas actuaciones de la actual directiva son motivo de preocupación para las organizaciones de derechos humanos.