Sociedad Anónima salió por primera vez en 1993 sin mucho éxito en el concurso, se consolidaron en 1998 cuando aparecen los Gauchos Patones, una marca registrada del conjunto que con mucho humor nunca dejó de decir lo que entendían que se debía poner a consideración de la gente.
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Para aquellos que descubren el carnaval por primera vez, desde los enfrentamientos con la Intendencia de San José a los movimientos políticos y las problemas sociales fueron tema de los textos de los maragatos que tienen 12 títulos, un quinquenio de 2001 a 2005, un tetra de 2007 a 2010, para luego ganar en 2012, 2014 y 2015.
¿Cómo te trae este carnaval, Carlos?
Un poco sorprendido porque es distinto, una de las características del carnaval es el reencuentro y nos reencontramos con la fiesta que habíamos perdido por un año, con el reconocimiento de la sociedad porque durante un año y medio desaparecimos.
Cuando yo escuchaba al presidente (Luis Lacalle) decir que el sector económico más afectado es el turismo, que es cierto que bajó en un gran porcentaje, pero ni siquiera se daba cuenta de que nosotros bajamos de cien a cero, era sorprendente e irritante.
Estamos de nuevo en el radar, aparecemos de nuevo en los medios, de la mano de eso viene el opinar, porque eran pocas las oportunidades de decir y el carnaval permite que un montón de gente que había desaparecido pueda opinar y esté ayudando a construir una discusión en la sociedad y eso está buenísimo.
Pero parece que mucha gente descubre ahora el carnaval en 2022; hay crítica y no solo la murga, lo hacen todos que además tienen una agenda anual a la que se han referido siempre.
Es que eso existe de la Edad Media cuando había diferentes formas de carnaval, desde los romanos y los griegos, pero me interesa lo de la Edad Media porque se construían coros que cantaban sobre los aconteceres y las características de lo que pasaba en el año en el lugar que estaban. Si eso tiene 600 años, ¿qué estamos descubriendo? Simplemente es una manipulación por la coyuntura política, porque era evidente que los grandes medios dicen solo una cosa y todo lo que la gente quisiera decir no aparece en la tele y muy poco en la radio. En carnaval iba a pasar que los conjuntos hablaran del referéndum, la mitad lo hace para derogar la LUC y ninguno habla por el No, han criticado a figuras políticas de todos los partidos, blancos, colorados, del Frente, Manini, pero hablar a favor de la LUC, ninguno. Es lo que la gente quiere decir, porque a favor de la LUC, solo la propaganda.
Es muy peligroso cuando se trata de que la gente no opine, como se hizo en Rocha, donde pretendían que las murgas solo se disfrazaran y desfilaran, ahí si vamos al carnaval veneciano o más atrás a carnavales más iniciáticos de la fiesta.
El carnaval que construye historias y las canta, como las estudiantinas españolas, el carnaval del sur de España particularmente, nos ha llegado el de Cádiz, pero hablo de siglos atrás, el que había en Uruguay en 1880, mucho antes de que viniera La Gaditana que se va, en el primer tablado que existe registro, se hacía en tablados, pero también en salones de Montevideo, era agarrar músicas de moda, tocar con instrumentos ocasionales y cambiar la letra para cantar el acontecer del año; eso ya existía acá hace 150 años. ¿Eran a favor del Frente? Si no existían ni los abuelos de los fundadores del Frente.
Hace poco hicimos una nota del tema y en realidad se demuestra que siempre fue igual y que lo que cambiaba era la política, no a quién se criticaba.
Claro, porque hoy la mayoría de la gente es de izquierda en Montevideo y Canelones, en la década del sesenta es notable ver cómo las letras de las murgas hablan a favor del general que va a venir a ordenar todo, por Gestido, que era batllista, porque la mayoría de la gente en Montevideo y Canelones era batllista y chau Pinela.
Los conjuntos de humoristas que nacieron en San José hace cien años, eran una experiencia parecida a la de David Zucker, el creador de La pistola desnuda, hacían películas para la gente que hacía cine, solo para la movida de ellos, fue con un lenguaje y un estilo tan disfrutable que terminaron saliendo al mercado; eso pasó en San José, reuniones que se llevaban a cabo cerca de algunas fechas especiales como navidad o carnaval y se hacían cuadros humorísticos, se reían sobre todo del acontecer del año y de la gente conocida, como todos hicimos alguna vez la imitación de algún profesor, de la directora del liceo, es lo natural, pero tan natural que ha existido siempre.
Hacer lo contrario es tan antinatural que tenemos que preguntarnos por qué se discute. Que el centro de la mirada esté en si el carnaval puede criticar o no es disparatado, cuando todos los medios mayoritarios tienen una opinión hegemónica, porque todos los canales hablan de una sola cosa y no dijeron nada durante dos semanas o un mes sobre que Presidencia de la República exoneraba de todos los impuestos de importación, lo que significa casi el cincuenta por ciento del valor de todo lo que entra a las pelotitas de golf del club de La Tahona, en el mismo momento que no nos redujo ningún impuesto a las empresas que trabajamos en espectáculos y estábamos facturando cero, eso es gravísimo, nosotros como grupo, pero también los que tenían un salón de eventos que tuvieron que cerrarlo, el que hacía luces, el que hacía amplificaciones o el que sacaba fotos. Entonces ¿por qué, si veían que facturábamos cero, no nos rebajaban los impuestos y sí a la pelotitas de golf de La Tahona? Es absurdo y terrible, pero no se pone la mirada ahí, lo disculpan y miran para otro lado, esto es grave como reconocimiento de derechos. Se les reconocen derechos a una gentes y a otras gentes, en función de ese reconocimiento deciden qué les dan a unos u otros, dar un aumento ínfimo a las jubilaciones en un año y al siguiente ni siquiera ese aumento es bajar las jubilaciones de todo el mundo, pero especialmente las de aquellos que menos cobran, ni hablar de la corrupciones de Cardozo, pero lo absurdamente irritante es que se acepten cosas que no son justas que admitirían una discusión y no la tienen.
Ustedes lo marcan en algunos momentos de la actuación de este año, en esta “Fábrica de ideas”, con el mal reparto de los dineros públicos dándole a unos sí y a otros no.
De eso se trata, unos mucho y otros nada y eso no es casualidad, como notablemente dijo Marcos Velázquez. Pero, aparte, si el maíz crece desparejo, alguna razón habrá, hay que ver cuáles son las razones y después ver las intenciones, en un momento en el que estamos discutiendo la LUC, el que no me sacó impuestos e incluso me hizo pagarlos cuando no recibía un peso, ¿ese me dice que tengo que confiar en él?
Si estuviera claro que nos engañó, la conversación sobre la LUC hoy sería distinta, se plantearía: “¿Por qué creerle si usted nos mintió con esto y esto otro?”. Pero esa pregunta no se la hace nadie.
Hubo mucha gente en estos dos años que por la pandemia y otras cosas quedó por el camino y corta la continuidad en carnaval.
Amigos y no tan amigos pero conocidos que dejaron la actividad y no la retomaron, un exintegrante del grupo, músico y que tenía una sala de grabación vendió el equipamiento que le costó mucho ir comprando de a poco y se la comió, de todos los instrumentos le quedó uno solo, ahora está un poco mejor porque consiguió un trabajo con el gobierno que él defiende cobrando los jornales solidarios, una retribución muy baja por su trabajo y su esfuerzo, en barrido y limpieza. Nada que ver con su capacitación y su talento. Esto lo vimos mil veces en este tiempo lamentablemente.
Pero si alguien quiere recordar las incursiones políticas de Sociedad Anónima, están desde el primer día, pero sobre todo desde el 98, que recuerdo tus peleas con la Intendencia de San José.
Siempre planteamos las cosas, hoy recordábamos con gente del conjunto en aquel referéndum para proteger las empresas públicas de lo que pretendía Lacalle padre, en aquel entonces hicimos algunas actuaciones, me acuerdo en la plaza Arriaga de San José, estamos hablando de hace treinta años.
Lo que pasa es que tenemos por un lado una división que se declara y otra división de la vida real. La que se declara es que por un lado está el Frente Amplio y otros sectores de izquierda cercanos, mientras que por el otro está la coalición de gobierno. La realidad es que la coalición de gobierno no está gobernando para todos sus votantes, lo está haciendo para una pequeña parte de la sociedad, un cinco por ciento, entonces que el votante se de cuenta y diga: “¿Pero cómo es? Me están jodiendo a mí, están votando en mi contra pese a que yo los voté a ellos”. De eso es de lo que el votante blanco o colorado se va dando cuenta en muchos lados, es como aquel chancho que se reúne con otro y le pregunta: “¿Cómo andás? Notable -contesta-, me bañaron, me dan de comer todos los días, y vivo en una casa de material que se llama Cattivelli”. El otro chancho le dice: “¡Pero no seas boludo, te van a carnear!”. “No, no seas tonto, vos porque estás del otro lado de la grieta”. Entonces cuando a un policía le bajaron el sueldo, como lo hicieron, le quitaron el apoyo psicológico, reducen la cantidad de funcionarios para cumplir la misma tarea, nosotros en San José tenemos a dos en la Jefatura para 45.000 personas; no es un decir dos, ¡son dos! Los guardiacárceles cada vez son menos cuando tenemos cifras récord de presos; ese policía dice que se aumentaron los salarios de los comisarios, sí el de los comisarios, pero no el tuyo. El tuyo en términos reales bajó, ahí ese policía se da cuenta de que lo están perjudicando.
El amigo mío, aquel votante del Partido Nacional que no recibió ningún apoyo del gobierno como artista y tuvo que vender todas sus cosas, se va dando cuenta de a poco, y si no se da cuenta es porque se lo hacen mirar de otro costado, lo de la grieta, los que están de un lado o del otro, pero no tienen nada que ver. Me decían: si vos tenés 80.000, dólares no tenés que declarar y lo metés en el banco; a vos o a mí qué nos importa si no andamos con 80.000 dólares, y si nos pasa una vez, es porque vamos a comprar una casa, ahí lo que nos va a pasar es que nos van a joder un poco menos. Eso pasa todas las semanas y algunas de esas gentes son narcos. Entonces si la LUC favorece a los narcos y ni vos, ni yo, ni la mayoría de los votantes del Partido Nacional ni del Partido Colorado son narcos ni tampoco están evadiendo, ¿a quién beneficia? Esas son las cosas que se van pensando de a poco, hay una división declarada, pero la real es que están gobernando para cinco, y los otros noventa y cinco miramos de afuera y mientras tanto nos peleamos entre nosotros.
Un carnaval complicado con tanta agua.
No solo la cantidad de agua, sino los fines de semana. Llevamos más de treinta tablados suspendidos y no llevamos sesenta hechos.
Pero en general un buen carnaval con buenos trabajos.
Sí, mucha creatividad y además con ideas desde hace dos años, muchas ganas de decir y muchas presiones en cómo decir. Todo eso pesa y condiciona y se dan mejores espectáculos, que con los condicionamientos que te decía están obligados a trabajarlos más y me parece que hay espectáculos más lindos.
Está dando para buenas mechas.
Sí, lo que pasa es que hay cosas increíbles que pensé que no las íbamos a vivir nunca más, me gusta mucho ver televisión de otros países, por ejemplo, humoristas de otros lados, peruanos, ecuatorianos, chilenos, ver como la sociedad se ríe de sí misma, cómo plantean cosas y me gusta escuchar políticos planteando las mismas cosas que pasan acá porque son transversales a los países, algunos casos son regionales y otros son del mundo todo, está buenísimo ver cómo se argumenta y cómo se plantea. Había en Uruguay una altura en el debate y en los argumentos que ha descendido, hemos perdido calidad, me sorprende.
Graciela Bianchi apareciendo, irrumpiendo con la presencia que tiene, está claro que es una estrategia que haya una persona que diga los disparates más increíbles e indefendibles y que entonces no discutamos las cosas de fondo y estemos gastando tiempo en discutir los disparates que dice la senadora, pero apareció y abarató la discusión; es como que se reúnan cuatro o cinco médicos viendo cómo curar a esta persona que está enferma y no le encuentran la vuelta, tipo Dr. House, y tiran, cada uno lo que se le ocurre de acuerdo a su gran formación y experiencia. En medio de todo eso, Graciela Bianchi dice “y si le damos vuelta la batita” o “capaz que no hay que dejarlo tan cerca de la ventana”, yo qué sé, cualquier pavada, es para decirle “vaya, doña, vaya, estamos tratando de salvar una vida”. Lo de ella es tan serio y tendría que tener una responsabilidad tan grande en lo que hace, gana más que la mayoría de los médicos, pero ese sueldo no lo usa en ser seria en su trabajo.
¿Vos creés que va a incidir el carnaval en el referéndum por la LUC?
Pienso que sí, el carnaval y la visibilización de manoseos y disparates, lo que se hizo en Rocha, por eso digo, lo que el carnaval hace mirar, que de otra manera no se hubiera visto a nivel nacional, va a incidir en que haya diferentes miradas, que una murga diga que debería haber una ley que un presidente en medio de la pandemia no se pudiera ir a surfear, eso es una propuesta a pensar, y nos hace reflexionar. Mientras pensábamos si había pisado una duna o no con su camioneta, si tenía mucho músculo o poco, si esta triste periodista argentina se lo cargó o no cuando hizo una nota que fue una opereta, mientras discutíamos todo eso, salteábamos si estaba bien o no que se fuera a surfear y de vacaciones cuando pasaba todo esto.
Nerón dicen que tocaba el arpa mientras Roma ardía, hay historiadores que plantean que fue una fake news que se hizo para desacreditar a Nerón, que ni siquiera estaba en Roma y que llegó apurado cuando se enteró del incendio. Pero utilizaron eso para mostrarlo como frívolo, indolente, incapaz de empatizar con su gente. Nuestro Nerón se fue de vacaciones a un par de meses de asumir como presidente y enseguida se vino la pandemia, se ha sacado más fotos que las veces que se ha remangado para laburar; él no es como los blancos de San José que yo conozco, que cuando vino la inundación se calzaban las botas de goma que ya las tenían cerca para ir para ahí a ayudar a sus vecinos y después ve si les pide el voto, ese tipo de blancos no son los que están en la Torre Ejecutiva ni en este gobierno, este es el blanco de Carrasco que va para sacarse las fotos después que el otro se calzó las botas y ayudó.
Ojalá se redondee un concurso de carnaval que nos traiga un premio, porque además de la alegría de todos nosotros y lo que significa económicamente, redunda en poder trabajar por todo el país y llevar lo que estamos pensando y planteando con el espectáculo por lugares que, si no se da el premio, es mucho más difícil. Es una herramienta para seguir pensando, que la Fábrica de ideas siga funcionando.