En materia de motorización, el T35 monta un motor eléctrico ubicado en el eje trasero con una potencia máxima de 201 CV (150 kW) y un torque de 340 Nm, con una velocidad máxima de 100 km/h. Su tren de potencia —motor, transmisión y eje motriz— está totalmente integrado, lo que mejora la eficiencia y reduce el consumo energético.
La batería, de tecnología Blade Battery (litio-hierro-fosfato), tiene una capacidad de 62 kWh y permite una autonomía de aproximadamente 200 km con carga máxima, según ciclo CLTC-C. El vehículo incorpora un puerto de carga tipo CCS2 con una potencia de hasta 71,7 kW en corriente continua (y 6,6 kW en corriente alterna), lo que permite completar una carga en menos de una hora.
En cuanto a capacidad de carga, el T35 tiene una tara de 1.900 kg y admite hasta 1.500 kg sobre el eje delantero y 3.000 kg sobre el eje trasero, con un peso bruto total combinado de 4.500 kg. Cuenta además con frenos a disco en las cuatro ruedas, ABS, control de estabilidad (ESP) y control de tracción.
El vicepresidente de UTE, Roberto Bentancur, remarcó el rol del ente en el proceso de electrificación del transporte. “UTE trabaja por y para el país productivo”. Bentancur adelantó que el organismo “tiene un plan para los cargadores eléctricos de todo Uruguay y, después, un plan para el tema de los camiones”, aunque aclaró que ese último “todavía no lo hemos implementado a full” y que representa “un desafío importante como parte del cambio hacia la movilidad eléctrica”.
Por su parte, el Subsecretario de Industria, Daniel Olesker, ubicó al T35 dentro de una política de Estado más amplia. “La movilidad eléctrica es una realidad en el país, es un proyecto estratégico”, afirmó, y recordó que entre las sesenta y tres medidas planteadas por el presidente Orsi figura “la meta de que el transporte colectivo llegue al cincuenta por ciento de carga eléctrica”. Olesker sostuvo que el avance “contribuye a la descarbonización de la economía” pero requiere “una cultura de acostumbramiento y una red de cargadores” que, si bien “ha crecido mucho”, todavía es necesario “potenciar en cantidad y en velocidad de carga”.
El jerarca definió a la política industrial y a la movilidad eléctrica como “dos grandes proyectos” a los que el Ministerio dedica “gran parte” de su trabajo en el actual quinquenio.
El presidente de la UAM, José Saavedra, destacó que la infraestructura para vehículos eléctricos formó parte del predio desde su diseño original. “Cuando diseñamos la UAM, la movilidad eléctrica ya daba señales de crecimiento”, explicó, y detalló que el predio cuenta hoy con cuatro cargadores “pensados para que quienes vienen a operar o a comprar tengan un espacio donde dejar su vehículo cargando mientras hacen todo el proceso logístico”. Saavedra calificó de “un paso muy importante” que BYD haya elegido la UAM para lanzar esta partida de camiones, de la cual “ya han comercializado buena parte”: de hecho, minutos después del acto se entregó la primera llave al primer comprador.
El jerarca adelantó además que la marca “está avanzando en cargadores de cinco o diez minutos, de ciento veinte kilowatts”, frente a los “de sesenta o setenta” disponibles actualmente, y subrayó el potencial del segmento de utilitarios eléctricos, “porque el costo del transporte eléctrico es muchísimo menor que el de combustión”. Según relató, ya se observa “una cantidad de operadores recorriendo y visitando las unidades”, por lo que en los próximos meses la UAM prevé ver sus cargadores “bastante saturados” y planea instalar nuevos puntos de carga.
El lanzamiento se enmarca en la estrategia de BYD de ampliar su línea de camiones eléctricos en el mercado uruguayo, que ya incluye los modelos T018C01, de peso pesado, y el Q3MA, de alta capacidad, ambos también con base en tecnología de baterías de litio-hierro-fosfato desarrollada por la propia marca.