El presidente de COFE y la FFSP planteó además las consecuencias que, a su entender, tendría una eventual salida de la misión médica cubana del país. “Imaginemos Uruguay sin la brigada”, expresó, antes de advertir que el país podría retroceder dos décadas en materia de acceso a determinadas intervenciones oftalmológicas.
Pereira sostuvo que, sin esta cooperación, podría volver a existir una brecha marcada entre quienes tienen recursos económicos para acceder a una operación de vista y quienes no pueden hacerlo. “Vamos a retroceder 20 años donde el que tenía plata podía operarse de la vista y el que no tenía que seguir con esos problemas visuales”, afirmó. Según el dirigente, las dificultades de visión pueden tener consecuencias que van mucho más allá de la salud, porque pueden afectar la posibilidad de trabajar y de mantener una vida independiente durante la vejez.
Críticas a Estados Unidos
Pereira calificó las presiones estadounidenses como una forma de injerencia y cuestionó que Washington intente condicionar la cooperación médica que Uruguay mantiene con Cuba. “Entendemos que esto es una injerencia de parte de Estados Unidos”, afirmó.
El dirigente también sostuvo que la situación no debería analizarse únicamente desde la perspectiva uruguaya, ya que, según señaló, situaciones similares se han registrado en otros países de América Latina. En ese sentido, cuestionó la política estadounidense y afirmó que se trata de “presión económica contra economías emergentes como la uruguaya”.
Para Pereira, el eventual retiro de la brigada tendría un impacto directo sobre personas que dependen de este tipo de atención y podría profundizar las desigualdades en el acceso a la salud. La discusión, mientras tanto, coloca en el centro la continuidad de una cooperación médica que el dirigente sindical considera fundamental para miles de uruguayos y que, según sostuvo, no debería quedar condicionada por presiones externas.