Como candidato a la presidencia, sostengo que para lograr un desarrollo industrial sostenible, Uruguay debe implementar una serie de estrategias como: promover la colaboración entre los sectores público y privado, invertir en educación e investigación, fortalecer el marco regulatorio, promover la internacionalización de las empresas y proteger el medio ambiente”.
El tema de la infantilización de la pobreza, a lo que se agrega pasar a ser víctimas de la delincuencia, no han sido indiferentes al precandidato, comprometiéndose “a priorizar acciones concretas para erradicar la pobreza infantil extrema, reducir significativamente la pobreza en la infancia, ampliar la cobertura y diversificar la atención en la primera infancia, mejorar la atención integral a través de propuestas educativas y culturales, promover la inclusión social y combatir de manera firme toda forma de violencia hacia los niños, niñas y adolescentes”.
También ha venido proponiendo medidas para los temas de la seguridad pública y el fortalecimiento institucional ante el avance del crimen organizado.
El compromiso frenteamplista
En un mensaje dirigido a la fuerza política, Lima alienta: “Levantamos hoy las banderas de Tabaré como uno de nuestros principales pilares para ser una oposición efectiva en el presente y para retomar el camino hacia el gobierno nacional en el futuro, un auténtico camino de liderazgo frenteamplista en los ámbitos social, económico, político y personal, convirtiéndose en un referente para aquellos que apostamos por la construcción de encuentros progresistas, tal como él lo hizo”.
También denunció las dificultades que enfrenta la militancia frenteamplista en el interior del país, “donde estructuras de poder establecidas por el Partido Nacional han creado un ambiente hostil y represivo”.
Según Lima, “identificarse como frenteamplista en el interior del país puede cambiar drásticamente la vida de una persona. Este cambio afecta directamente las oportunidades laborales y la estabilidad económica. En departamentos dominados por el Partido Nacional, que ha mantenido el poder durante décadas, ser un trabajador agropecuario y declararse frenteamplista puede resultar en un despido inmediato. La militancia política, en estas circunstancias, debe realizarse en el silencio y la clandestinidad, para evitar represalias que pueden ir desde la pérdida del empleo hasta el ostracismo social”.
Uno de los puntos más alarmantes que Lima señaló es la utilización de las intendencias por parte del Partido Nacional como mecanismos de control y coerción. “Los trabajadores que ingresan a las intendencias suelen hacerlo bajo contratos temporales, sin estabilidad laboral, lo que los convierte en herramientas de manipulación electoral. Estos empleados, a menudo, se ven obligados a asistir a eventos organizados por la Intendencia y a mostrar un apoyo forzado a la coalición gobernante”.
Lima subrayó la urgencia de que el Frente Amplio aborde esta situación en los próximos cinco años. Para el salteño es importante encontrar maneras de desmantelar estas estructuras de poder que perpetúan la represión y el miedo. “De lo contrario, los frenteamplistas en el interior seguirán siendo obligados a votar en contra de sus convicciones por miedo a las consecuencias”.