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Entrevistas portuario | ANP |

PABLO GENTA, PRESIDENTE DE LA ANP

La estrategia portuaria del próximo quinquenio: modernización, logística multimodal e integración territorial

La ANP se propone ambiciosos objetivos de modernización para este periodo. Su hilo conductor: eficiencia, sostenibilidad y competitividad.

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Caras y Caretas Diario

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En una extensa conversación sobre los desafíos y oportunidades del sistema portuario uruguayo, el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), el Pablo Genta, detalló la hoja de ruta para los próximos cinco años. El plan abarca desde la modernización de Montevideo y Nueva Palmira —los dos polos centrales del comercio exterior nacional y regional— hasta la reactivación de los puertos del litoral y la consolidación de nuevas infraestructuras para pasajeros. En el centro del proyecto aparece un hilo conductor: eficiencia, sostenibilidad y competitividad. El siguiente es un resumen de la entrevista con el titular de la ANP.

¿Qué es la Administración Nacional de Puertos y cuáles son los objetivos que se trazan para estos cinco años?

La ANP es un servicio descentralizado vinculado al Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Su misión consiste en administrar, mantener y desarrollar los puertos que le son asignados. Actualmente gestiona nueve puertos comerciales —destinados a cargas y pasajeros— y tres puertos deportivos incorporados durante el período anterior tras la aprobación de la Ley de Urgente Consideración: Carmelo, Colonia y Piriápolis.

El énfasis del nuevo quinquenio está puesto en fortalecer —en términos de eficiencia, sostenibilidad y competitividad— los puertos comerciales de mayor actividad: Montevideo y Nueva Palmira. En ellos se concentra el flujo de carga nacional y regional y en el primero, además, el servicio regular de pasajeros con Buenos Aires y una creciente actividad de cruceros que aporta turismo receptivo.

Al mismo tiempo, la ANP busca reactivar los puertos del litoral —principalmente Fray Bentos y Paysandú— sumando además a Juan Lacaze y La Paloma, donde hoy las actividades son zafrales y discontinuas. La idea es integrarlos a cadenas productivas mediante una nueva planificación logística nacional que contemple todos los modos de transporte disponibles, incluido el ferrocarril. La consolidación del tren como aliado estratégico abre una ventana de oportunidades para captar cargas regionales: graneles del sur de Brasil, Paraguay y Argentina, así como flujos de contenedores de Brasil.

Por lo general la gente del litoral reclama la reactivación de esos puertos. ¿Hay planes concretos para reactivarlos?

Entre 2005 y 2015 se realizaron inversiones significativas en Fray Bentos y Paysandú —incluyendo el dragado del río Uruguay— que dejaron a ambos puertos con capacidad para operar cargas a granel, contenedores y carga general. Esa infraestructura está hoy subutilizada.

Actualmente se registra un movimiento importante de troncos de pino tratado para construcción con destino a India principalmente, con una operativa que, sin embargo, es zafral y no permanente. El desafío es atraer cadenas productivas estables que incorporen a esos puertos en su logística.

Para ello, la ANP está ultimando un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para elaborar un plan maestro de logística nacional, con componentes específicos para el litoral. El estudio —que se desarrollará junto al Instituto Nacional de Logística, la UTEC de Fray Bentos, el Polo Logístico de Paysandú y la UTU— permitirá identificar cargas potenciales y construir estrategias comerciales para captar clientes. La expectativa es comenzar el trabajo entre fin de este año y principios del próximo, y obtener resultados preliminares en tres o cuatro meses.

¿Cómo se está trabajando en Montevideo? ¿Hay planes para captar más comercio?

La ANP avanza en una agenda ambiciosa para captar más carga de producción y comercio exterior nacional y regional y mejorar la infraestructura logística del país, con énfasis en el puerto de Montevideo y en la planificación estratégica de largo plazo. En el marco del plan estratégico presentado ante la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), la institución definió once objetivos prioritarios, entre ellos la elaboración de un plan maestro que abarque tanto Montevideo como Nueva Palmira.

Este instrumento permitirá anticipar tendencias internacionales y entender cómo las transformaciones del negocio naviero —como la integración vertical de las grandes líneas, que hoy desarrollan sus propias terminales y servicios terrestres— impactarán en el sistema portuario uruguayo.

Para el actual período de gobierno, la Administración se propuso culminar las obras iniciadas en períodos anteriores. Entre ellas destaca el Acceso Norte vinculado al viaducto, cuya finalización está prevista para fines de este año. A esto se suma un cambio estructural en la operativa terrestre: la automatización total del ingreso de camiones mediante 16 nuevos puestos de control y pesaje y tótems autogestionados. El sistema, que estará operativo entre marzo y abril del próximo año, reducirá sensiblemente los tiempos de procesamiento y costos logísticos. En paralelo, se retomó un proyecto iniciado en 2015 para implementar un sistema de agendamiento de camiones, similar al ya existente en Nueva Palmira, de modo que los vehículos solo ingresen cuando la terminal correspondiente lo autorice.

El modo ferroviario es otro punto clave. Con la llegada del Ferrocarril Central, la ANP prevé rehabilitar el Acceso Sur —cerrado durante la construcción del viaducto— para restablecer la circulación de trenes de otros operadores ferroviarios (como antes lo hacía AFE), y permitir que las terminales privadas puedan conectarse a la red si así lo desean. Las nuevas locomotoras adquiridas por operadores privados se integrarán a este esquema, utilizando desvíos preparados para acceder directamente a sus instalaciones.

En materia ambiental, Montevideo continúa fortaleciendo su perfil sostenible. El puerto obtuvo por tercera vez consecutiva la certificación EcoPorts como puerto verde, un reconocimiento que avala la correcta gestión de residuos, aguas de sentina y demás variables ambientales críticas.

En otro orden, la ANP también trabaja en la ampliación de la red eléctrica y su potencia disponible para avanzar hacia la electrificación de buques, permitiendo que apaguen sus motores y operen conectados a energía limpia, una práctica ya extendida en los cruceros y que la Organización Marítima Internacional impulsa a nivel global.

Otra obra estratégica es la segunda etapa del puerto pesquero de Capurro, con el módulo nacional, cuyo proyecto ejecutivo se encuentra en fase final. Esta ampliación permitirá ampliar la capacidad para las operaciones de bandera nacional y extranjera, mejorando las condiciones para la flota pesquera uruguaya.

El énfasis del nuevo quinquenio está puesto en fortalecer —en términos de eficiencia, sostenibilidad y competitividad— los puertos comerciales de mayor actividad: Montevideo y Nueva Palmira El énfasis del nuevo quinquenio está puesto en fortalecer —en términos de eficiencia, sostenibilidad y competitividad— los puertos comerciales de mayor actividad: Montevideo y Nueva Palmira

Finalmente, la profundización del canal de acceso a -14 metros aparece como uno de los proyectos más relevantes hacia 2027-2028. La obra implica dragar hasta el kilómetro 62 (hoy el canal llega hasta el km 55 con -13m) para llegar a esa profundidad natural, ampliar la solera (ancho) del canal en varios tramos y dragar y adecuar el antepuerto y las áreas de maniobra. Para ello se están realizando batimetrías para definir el proyecto ejecutivo y cómo se ejecutará, así como estudios con el Instituto de Mecánica de los Fluidos, que determinarán cómo afectará la nueva profundidad y ensanche los procesos naturales de sedimentación y, por ende, los costos de mantenimiento futuro.

En conjunto, estas iniciativas buscan posicionar a Montevideo como un puerto competitivo, sostenible y preparado para acompañar la evolución del comercio global en los próximos años.

¿Qué hay en el puerto de Colonia? ¿Hay algún objetivo particular para su desarrollo?

Colonia es la principal terminal de pasajeros del país, por la que ingresan cerca de dos millones de personas al año. La proyección hacia 2030 apunta a duplicar ese volumen, por lo que se está ampliando la terminal a 3.000 m², instalando nuevas pasarelas y mejorando áreas de estacionamiento.

La novedad más destacada es la llegada —prevista para enero— del primer ferry 100 % eléctrico de Buquebus, con capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos. Para ello, ANP y UTE debieron acelerar la instalación de infraestructura de carga de alta potencia tanto en Colonia como en Buenos Aires.

Colonia Express, que tiene servicios entre Colonia y Buenos Aires, también opera conectando Carmelo con Tigre, y se prevén mejoras en la terminal de Carmelo. Además, ANP inaugurará próximamente la reconstrucción del muelle histórico de Colonia, restaurado según sus lineamientos originales, reforzando el carácter turístico del complejo portuario.

¿Cómo son las relaciones de la ANP con los operadores portuarios?

Hemos retomado la actividad de la Comisión Coordinadora Honoraria de Puertos, ámbito para la recepción y discusión de planteos e inquietudes de todos los actores públicos y privados vinculados al sector.

Con carácter más general el Centro de Navegación, canaliza la mayoría de las inquietudes de operadores y navieras. Existen tensiones puntuales —por ejemplo, entre navieras y servicios de practicaje u otros— que la ANP suele resolver a nivel operativo con el contacto directo con cada uno de los actores.

Un problema actual es la detención de obras en Terminal Cuenca del Plata, que afecta la capacidad para atender buques. Esperamos que esto se solucione a la brevedad y se retomen las obras rápidamente en su máxima capacidad, y se elabore un cronograma con el mayor detalle posible de los hitos relevantes y plazos que tendremos para completar la ampliación de la terminal.

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Fuerte expansión en Nueva Palmira

El desarrollo del puerto de Nueva Palmira atraviesa una etapa de fuerte expansión, marcada por el crecimiento sostenido en el movimiento de graneles agrícolas y por el notable incremento del transporte de mineral de hierro proveniente de Brasil. Este flujo comenzó a intensificarse a principios de año y presenta proyecciones aún mayores para 2026 y los próximos 10 años, lo que consolida al enclave como uno de los puntos logísticos más dinámicos del país.

El mineral de hierro se moviliza mayoritariamente a través de la terminal privada de Corporación Navíos y por los muelles públicos, además de operar en la estación de transferencia de Punta del Arenal, donde un buque allí fondeado recibe la carga de barcazas de la hidrovía Paraguay–Paraná y luego la transfiere a buques oceánicos. Esta operativa ya supera los dos millones y medio de toneladas desde enero de este año al presente y promete seguir creciendo, motivo por el cual la ANP gestiona la habilitación de un nuevo álveo en Punta del Arenal Norte para construir un amarradero que permita aumentar la capacidad de atraque y asegurar la fidelización de este nuevo cliente estratégico.

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Puerto inteligente

Paralelamente, otro de los objetivos prioritarios es avanzar hacia la consolidación del puerto inteligente (Smart Port). El proceso ya muestra resultados visibles, como el moderno sistema de ingreso para camiones que elimina trámites presenciales mediante sensores, control automático y tótems digitales. Por el natural dinamismo de la innovación tecnológica todavía queda mucho camino por recorrer: estamos trabajando para integrarnos completamente a la Ventanilla Única de Comercio Exterior, digitalizar los sistemas de seguimiento de buques, facturación y cobro de servicios, y permitir que todas las gestiones se realicen remotamente desde computadoras y/o dispositivos móviles.

Este salto tecnológico implica también transformaciones internas. La ANP trabaja junto a la Oficina Nacional de Servicio Civil (ONSC) y la OPP en una reestructura organizativa que modernice la gestión de personal, reconstruya la carrera administrativa volviendo a instalar los concursos como mecanismo de ascenso y limite a casos excepcionales la dependencia de las asignaciones interinas de funciones. La transición hacia procesos automatizados demandará la recapacitación del personal que pueda verse afectado, con planes de formación permanente que permitan su reinserción en nuevas funciones dentro de la ANP. El desafío que subrayamos es lograr que la modernización e innovación tecnológica avancen de la mano de la capacitación y el fortalecimiento integral de los recursos humanos.

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