La exposición de José Mujica fue seguida en vivo por estudiantes y jóvenes de organizaciones estudiantiles sindicales de Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Brasil, Argentina, México, Paraguay y de varios puntos de Uruguay.
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En el paraninfo de la Universidad además del rector Rodrigo Arim se encontraban presentes legisladores básicamente del sector de Mujica, el Presidente del Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR) Alberto Volonté, el Secretario general de la ALADI Sergio Abreu, el intendente canario Yamandú Orsi, el Presidente de la comisión de Programa del Frente Amplio Ricardo Erlich, e integrantes de algunas de las organizaciones internacionales convocantes.
Momento Crítico
Ante un poco más de un centenar de personas la actividad fue abierta con la exposición del “dueño de casa”, el rector de la Universidad Rodrigo Arim que expresó su alegría por que sea el recinto universitario el que sea elegido como un espacio de encuentro y reflexión de los jóvenes estudiantes latinoamericanos.
Expresó que el continente americano y Europa están viviendo momentos críticos ante la presencia de tendencias políticas conservadoras y nacionalistas que han llegado al gobierno como en el caso de varios países de Europa, Bolsonaro en Brasil y Trump en Estados Unidos.
Planteó con preocupación que en varios países de américa latina incluido Uruguay se está perdiendo el tren de la elaboración de las políticas públicas en Ciencia y Tecnología y su necesario financiamiento, para el que no se destinan fondos.
Señala que en el futuro habrá problemas de constitución de una agenda pública si no se empiezan a abordar éstos temas.
Rico y Desigual
Luego de los saludos de las representantes de las organizaciones sindicales y estudiantiles latinoamericanas como la OCLAE, Mujica inició su intervención analizando la actual situación de Latinoamérica, antes de esbozar algunas propuestas.
Recordó que si bien Latinoamérica tuvo el 7% de afectados durante la pandemia, “puso” el 31% de los muertos por covid, y que ante aquella emergencia sanitaria no hubo una sola reunión de cancilleres convocada para enfrentar la pandemia ni esfuerzos colectivos para unificar el conocimiento y patentes, habiendo incluso un país latinoamericano que logró desarrollar una vacuna contra el covid.
Durante su alocución con la afirmación del Secretario General de la ALADI Sergio Abreu, Mujica expresó que Uruguay integra organismos como la ALADI que nadie le da pelota ni financia.
En la lista de políticas que atentan contra un proceso de integración mencionó “lo ridículo del comercio entre nosotros, con Aduanas que tienen como “biblias” distintas y la incapacidad de negociar con nuestras monedas”.
“En la conferencia de Kioto ya nos habían advertido sobre los fenómenos climáticos y no dimos pelota; una vez mas no falló la ciencia, falló la política y el cambio climático, los virus y el capital financiero no tienen fronteras”, enfatizó en un llamado a las juventudes de Latinoamérica para que tomen las banderas de la integración ya que “nadie nos va a regalar nada”.
“Vivimos en el continente más desigual del planeta y a su vez el más rico”, recordó entre otros conceptos, enfatizando que durante la pandemia surgieron nuevos mil millonarios, muchos de ellos latinoamericanos.
“Las ganancias de muchas empresas trasnacionales son mayores que el PBI de muchos países, entonces no se trata de abrirle los brazos al mercado”.
Se sintió sorprendido por que los cuatro países de la región que poseen litio no estén pensando en crear una suerte de “OPEP del litio”, en vez de estar como en cierta competencia para obtener las máximas ganancias por su extracción.
Abogó por la necesidad de un proceso de integración ya que el mundo se viene organizando en grandes comunidades; ¿Por qué no podemos tener un proceso de integración como Europa? preguntó a la audiencia virtual presencial.
Puso el acento en varios tramos de su alocución en las dificultades que las burocracias de los Estados interponen a los procesos de integración y las urgencias de las agendas de los gobiernos que no permiten tomarse un tiempo para la construcción de integración.
La integración que no fue
Mujica solicitó al mundo de la academia que colabora analizando las causas de porque no fue posible un proceso de integración en América Latina.
Él tiene sus propias conclusiones y básicamente aduce a cuestiones históricas culturales.
Una de las explicaciones históricas que Mujica se da tiene que ver con que durante el proceso de independencia de las antiguas colonias de España y el enorme Brasil de Portugal, las respectivas oligarquías de esos países buscaban poder acceder a la porción de mercado del mediterráneo que detentaban las coronas.
La historia que nos cuentan no fue tan liberadora ni es la que necesitamos”, expresó dando algunos otros motivos del fracaso de los procesos de integración impulsados por Bolívar, San Martín o Artigas.
El otro acento lo pone en los aspectos culturales, en ideas de integración que no hicieron carne en los pueblos, en haber sido “esclavos del consenso” y no ser flexibles con la diversidad.
Rumbo a la amazonia
Mujica convoca a los jóvenes a una etapa superadora del concepto de integración y tal vez el más radical es insistir con la necesidad de un proceso de integración desde los pueblos, que seguramente “será obra de una generación, por eso convoco a los jóvenes”.
“Hay que hablar de estos temas en los sindicatos, en los partidos políticos, en las organizaciones sociales, entre los estudiantes, los inteletecutales, entre los empresarios”, indicó como un rumbo de trabajo.
En una carta dirigida al Presidente Lula de Brasil, Mujica instó a dejar de ser “irrelevantes” en el concierto internacional, porque cree que América Latina tiene todas las condiciones, incluidas sus riquezas naturales para ser ocupar un lugar de relevancia.
Entiende que para que el proceso de integración sea posible también hay que crear una mística, una suerte de símbolos que permitan esa construcción más allá de la teoría, acompañando medidas concretas.
Puso por ejemplo la “OPEP del litio”, pero también mencionó una cédula de identidad del continente, un acuerdo en un solo texto de medidas aduaneras, de revalorización de nuestras monedas, de la conexión trasfronterizas de vías férreas, carreteras y sistemas eléctricos.
“Hay que dejar de ser exportadores de capital y luchar por agrandar la torta para repartirla” afirmó enfáticamente, para abordar la enorme deuda social.
Una vez mas dijo que en vez de seguir creando nuevos organismos de integración hay que hacer funcionar los que existen y desde una política flexible que atienda la diversidad y no imponga.
Entiende que la denominación América Latina ha dejado por fueras a las comunidades originarias y afro descendientes.
Que América Latina es una amalgama de gente de diverso origen, de migrantes europeos, africanos, asiáticos, junto a la presencia de las comunidades originarias y propone, aunque advierte que la denominación pueda ser otra, cambiar la denominación de América Latina por la de Amazonia.