La senadora Lucía Topolansky consideró que hoy, el movimiento sindical, social y político de oposición, tiene una meta muy importante, que es conseguir la derogación de los 135 artículos de la LUC, “con la novedad de que, de ahora en más, se podrán hacer movilizaciones”.
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“Tenemos que recuperar las calles, la militancia y los muros. Recuperar la expresión del ruido público, porque ese silencio de plomo es malo para la democracia”, señaló la ex vicepresidenta.
Por eso llamó a la dirigencia y la militancia a “ir pensando en los objetivos, las formas y las estrategias, y movilizarse con criterio”.
Topolansky dejó en claro que “no se puede confundir lo que es la movilización reivindicativa de un gremio u organización social, con determinadas expresiones extremas que están llevadas adelante por un grupito comandado por el doctor (Gustavo) Salle y los antivacunas. y poner todo eso en un solo paquete, porque esa es una forma de talar la legítima movilización sindical y social”.
La senadora del Movimiento de Participación Popular (MPP) se refirió también a la Rendición de Cuentas que, comenzó a estudiarse esta semana en el Senado, y aseguró que la inversión que proyecta el gobierno es escasa, porque “se vanagloria de ahorrar en un momento en que el país necesita salir de la crisis sanitaria, social y económica en el que está sumergido”.
¿Cuál es su análisis de la Rendición de Cuentas que se discute en el Parlamento?
Por primera vez en 20 años, no soy miembro de la Comisión integrada para analizar la Rendición de Cuentas, pero voy a participar de la presentación y el desarrollo de algunos temas.
Creo que hay un concepto general que ya han dicho mis compañeros de bancada, y es que se trata de una Rendición al ajuste. El gobierno se vanagloria por ahorrar, en un momento en que el país necesita inversiones para tratar de salir de la crisis sanitaria, social y económica en el que está sumergido.
En este momento, el país precisa movilizar la economía, precisa generar trabajo, y en esta Rendición de Cuentas hay muy poco dinero para eso.
Además, hay un extraño jueguito, que no se si se hace deliberadamente, y es que algunos números se presentan en dólares y otros en pesos, porque una partida parece chica en dólares, pero pasada a pesos, para doña María es una cifra enorme. Hay como un juego en eso.
La estrategia del gobierno parece más que nada apostar porque le cierren los números.
La realidad es que la inversión del gobierno es escasa y todo está apostado a la inversión privada.
Y hasta ahora, aunque se anunciaron muchas cosas como se dice A,B,C,D y Z, la única inversión privada posta, sigue siendo la que heredaron del gobierno del Frente Amplio.
Hay, por otra parte, una rebaja de salarios y jubilaciones, además de recortes en todos los programas de salud y educación. En vivienda es especialmente penoso el recorte que hay. En esto, yo no me agarro con la ministra, pero si con Economía, porque no le han dado ni un vintén.
Y queda por resolverse todo el tema de Colonización, que algo mejoró, pero todavía subsisten algunos problemas por artículos referidos a zona franca. Vamos a tener que bucear nuevamente haciendo un repaso prolijo de todo el proyecto.
¿Qué conclusiones saca de la interpelación al ministro Heber por el acuerdo con Katoen Natie?
El acuerdo se manejó con el mayor secretismo. Si el Frente Amplio no tomaba el tema y lo analizaba, llamando primero a Comisión a todos los actores, y finalmente realizando una excelente interpelación al ministro, muchos asuntos no hubiesen llegado a conocimiento de la población. Y ni siquiera a otros sectores políticos, como es el caso de Cabildo Abierto, que no hubiera tenido la oportunidad de plantear lo que planteó con respecto al contrato.
Ahora resulta que eso se modificó, y Katoen Natie, en el caso de vender tiene que tener autorización. Hay que ver de qué autorización estamos hablando. Si es solo del Poder Ejecutivo, sería un formato pobre; o bien, si tiene que pasar por el Parlamento y ser aprobado por una mayoría especial, que pienso que sería el formato más democrático, porque estamos hablando de la puerta de entrada al país.
Pero por lo menos se logró eso, y hoy podemos decir que la interpelación valió la pena.
¿Cree que la actitud del Frente Amplio obligó a modificar la estrategia del gobierno?
Yo aprendí que el gobierno, como lo hizo con la Ley de Urgencia, tira cosas como la desmonopolización de Ancap, pidiendo casi que cerremos el Ente, pero cuando se arma el lío, y empieza el griterío, da marcha atrás para que queda algo, para que quede flotando en la discusión el tema.
Si no estamos con todas las luces prendidas se nos puede pasar algo y después viene la teoría de derecho consumado.
Por eso, con la Rendición de Cuentas hay que revisar minuciosamente lo que salió de Diputados. Revisar renglón por renglón, volver a discutir con todos los ministros, y escuchar a todas las delegaciones, para recién ver que se puede ir mejorando de lo que llegó de Diputados.
La actitud constructiva que como oposición tiene el FA, es la de mejorar siempre los proyectos, pero uno va hasta donde puede, porque al final de la hora los votos mandan y algunas veces se logran cambios y otras no.
¿Piensa que el gobierno aprovechó la pandemia para imponer sus decisiones sin reclamos sociales?
Después del 13 de marzo, con la regulación del artículo 38 de la Constitución, al que nosotros nos opusimos y planteamos regular el 42 que era que era el referido a la Salud, y no el del derecho de reunión, se instaló el silencio de plomo en el país.
So pretexto de los bailecitos en Balizas y las fiestas clandestinas, que igual se hicieron durante toda la pandemia, se instaló un silencio de plomo sobre la actividad política, sindical y social organizada. Un silencio sobre las calles, las plazas y los muros, que fue lo más duro para el militante.
Hasta se silenciaron las murgas, que son la expresión cultural del reclamo. Y, a pesar de todo eso, se juntaron las firmas contra la LUC, de allí el enorme valor que tiene ese logro.
Pasada la vigencia de esa ley, volvieron las manifestaciones y ahora hay un paro general anunciado y van a seguir creciendo las protestas. Pero no se trata de una decisión caprichosa, no es ahora salgo y rompo todo.
Hay que ir pensando en los objetivos, las formas y las estrategias, y movilizarse con criterio.
¿Cuál considera que debe ser el mayor objetivo de la oposición?
Hoy, el movimiento sindical, social y político de oposición tiene una meta muy importante que es conseguir la derogación de los 135 artículos de la LUC, con la novedad de que, de ahora en más, podrá tener movilizaciones.
Tenemos que recuperar las calles, la militancia y los muros. Recuperar la expresión del ruido público, porque ese silencio de plomo es malo para la democracia.
Estamos diseñando una estrategia de movilización.
Hay que recordarle a la gente como fue aprobada la Ley de Urgencia, en medio de un silencio de plomo y utilizando de manera forzada un instrumento constitucional. Pero hay seis o siete temas gruesos que son los que están en los135 artículos que impugnamos. Y no es que los otros sean una maravilla, pero son inocuos.
El gobierno ha mostrado que su carta principal para defender la LUC será cuestionar los supuestos errores cometidos en materia de seguridad.
Ellos se centran en los artículos de seguridad que nosotros impugnamos, porque ya lo hicieron el campaña electoral y les fue bien, gracias a ello obtuvieron entre 5 partidos los 30 mil votos que les permiten estar sentados en el gobierno.
La inseguridad es un problema importante de la sociedad, no lo negamos, pero hay que verla en el contexto y no comparativamente porque este último año y medio fue de pandemia, y la presencia de familias en sus casas hace que obviamente disminuyan los robos a domicilios.
Tampoco la rapiña a las carteras de las damas en las calles, porque las damas no andaban por las calles.
Pero en este último tiempo en que la sociedad recupera su ritmo han aumentado los homicidios, las muertes en las cárceles y la violencia doméstica.
Y ahora se vienen a dar cuenta que hay un problema que se llama narcotráfico. Dejemos que pase el tiempo y valoramos la gestión, porque un año y medio no dice nada, y recordemos que la policía era durante muchos años, una institución que estaba en el fondo del tarro,
Durante el gobierno de Lacalle padre, hubo una huelga general única en la historia del país, cuando el ministro del Interior era juan Manuel Ramirez
Los policías para poder parar la olla tenían que hacer horas y horas de 222, y al final iban a la comisaría a dormir, literalmente, y el comisario que era quien repartía los 222, se quedaba con una mascada.
El gobierno del FA primero dignificó a la policía, y lo hizo donde duele, en el bolsillo. Si uno mira la gráfica salarial es impresionante. Se habilitó también la sindicalización de los policías y hay que ver lo que dijeron en su momento. Yo quisiera que el señor Ojeda que es abogado de uno de los sindicatos lo reconociera en algún momento. Eso tiene que estar en la memoria activa.
Se mejoraron también las condiciones de trabajo, se mejoró el uniforme, el armamento y demás. También hicimos una enorme restructura con la que se podrá estar de acuerdo o no, pero gran parte de ellos han sido desarmados.
Entonces los resultados de los cambios que ellos hicieron todavía no lo podemos medir, se verán cuando pase el tiempo.
¿Qué es lo que más le preocupa del manejo de la seguridad que hace este gobierno?
Han aparecido en los últimos tiempos ciertas represiones por aquí y por allá, en barrios humildes. Amparados en la LUC, por ejemplo hace unos días en Casavalle quedó filmado por Canal y el 12, aunque el comunicado del Ministerio del Interior dice que no pasó nada.
Cortaban con unas gomas las calles porque tenían una hermana desaparecida y eso genera desesperación, sobre todo si uno es pobre y no tiene recursos. Lo corrieron y les tiraron con armas que, ellos dicen que eran solo de estruendo, y ojalá sea así. Pero las declaraciones del oficial de la policía quedan desvirtuadas por las imágenes que filmaron los canales.
No es la primera que pasa,. La gente de los barrios dicen que se sacó el PADO de muchos barrios y no se sabe si los llevaron a otro.
Además, están pidiendo documentos y hasta libreta de chofer, que no le compete a la policía, sino a la Intendencia.
La gente cuando va a hacer los mandados se olvida de los documentos, ese es un procedimiento de la dictadura. Además, están todos muy sensibles, y si un policía se equivoca no se le puede decir nada. Entonces en ese clima se mantiene un silencio opresor. Hay que modificar esos artículos porque, a la larga, el que va a pagar el pato será el que vive en los barrios más pobres, esa película ya la vimos.
¿Qué más le preocupa de la LUC?
Después están los artículos de los alquileres y las viviendas, los de Colonización, lo de la inclusión financiera y una cantidad de cosas. Lo que nosotros le tenemos que decir a la gente donde se la perjudica, y ellos elegirán después como quieren que les vaya en la feria.