Un precio insoportable
La directora regional de UNICEF para Medio Oriente y el Norte de África señaló que los menores “están pagando un precio insoportable en esta guerra”, y reiteró el llamado a todas las partes a respetar el derecho internacional humanitario y a proteger a la población civil, especialmente a los niños.
Los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah se han intensificado desde comienzos de marzo, con intercambios diarios de ataques aéreos, artillería y lanzamiento de cohetes a lo largo de la frontera entre ambos territorios. Sin embargo, en los últimos días los combates se han extendido a áreas más densamente pobladas, lo que ha incrementado el número de víctimas civiles.
El desastre de la guerra
Según datos de organizaciones humanitarias presentes en el terreno, miles de familias han debido abandonar sus hogares en el sur del Líbano y en barrios periféricos de Beirut ante el temor de nuevos bombardeos. Muchos niños desplazados se encuentran actualmente en refugios improvisados, escuelas o viviendas de familiares, en condiciones precarias y con acceso limitado a servicios básicos.
UNICEF alertó además que la continuidad de los ataques está afectando gravemente el acceso a la educación y la atención sanitaria. Numerosas escuelas permanecen cerradas y varios centros médicos han sufrido daños o trabajan al límite de su capacidad para atender a los heridos.
Pedido de Unicef
El organismo internacional también señaló que el impacto psicológico sobre los menores puede ser profundo y duradero. “Los niños están experimentando miedo constante, pérdida y desplazamiento”, advirtió la agencia, que subrayó la necesidad urgente de apoyo psicosocial para las comunidades afectadas.
En este contexto, UNICEF reiteró su llamado a un alto el fuego inmediato y pidió garantizar corredores humanitarios seguros que permitan la llegada de ayuda a las zonas más golpeadas por los combates.