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Mundo Donald Trump | EEUU | Republicanos

Campaña violenta

Dudas y efectos del ataque a tiros contra Donald Trump

Los disparos contra Donald Trump y sobre todo sus "efectos" permiten sospechar sobre el llamativo ataque que recibió el magnate norteamericano.

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Caras y Caretas Diario

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El pasado sábado se conoció la noticia del ataque contra Donald Trump. El expresidente estadounidense resultó herido en un acto político después de que un atacante disparara varias veces. El FBI informó que investiga el hecho como un intento de asesinato y designó el lugar como escena del crimen.

Las versiones oficiales indicaron que "La noche del 13 de julio se produjo un incidente en un mitin de Trump en Pensilvania. El Servicio Secreto ha implementado medidas de protección y el expresidente está a salvo. Ahora se trata de una investigación activa del Servicio Secreto y se publicará más información cuando esté disponible", dijo el portavoz jefe del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.

De acuerdo a la versión de las autoridades, el atacante fue identificado como Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años residente en Bethel Park, en el área metropolitana de Pittsburgh (Pensilvania). El atacante implicado en el incidente ha sido "neutralizado", según múltiples fuentes policiales.

Una persona que formaba parte del público murió por el impacto de las balas y otras dos resultaron gravemente heridas, según el comunicado. Los tres son adultos varones.

¿Se les pasó por alto el posible ataque?

El ataque se dio desde el punto con mayor altura dentro del radio de alcance de un proyectil disparado por un rifle semiautomático AR-15, unos 180 metros. El lugar desde donde se disparó el arma que hirió a Trump, habría estado a una distancia de 137 metros. Mientras que una de las posiciones defensivas de los francotiradores de la seguridad especial del expresidente estaba a 134 metros del presunto tirador, pero en una ubicación mas baja que la del atacante. Algo que es llamativo, por las siguientes consideraciones.

En este caso se trata de un expresidente de uno de los países más poderosos del mundo. Además, es uno de los candidatos en plena carrera presidencial por la reelección. En el mundo de la seguridad, es conocido que los servicios de las escoltas presidenciales, por lo general utilizan “radios de fuego” buscando neutralizar los riesgos: edificios, estructuras, vegetación, etc. Zonas de máxima seguridad que se organizan de acuerdo a las condiciones del terreno, y que van de mayor a menor. Es decir, cuanto más cerca del “objetivo” a proteger se está, mayores son las restricciones y los cuidados que existen en los anillos o círculos de seguridad. Los puntos altos de la zona en que va a estar el “objetivo” son ocupados por la Policía o el Ejército, de acuerdo al caso. Además, se establecen perímetros defensivos con francotiradores, dependiendo de las capacidades de cada estado, será la cantidad de los snipers desplegados, pero seguro habrá uno o dos desplegados de frente a la posible ubicación de un eventual disparador.

En la actualidad, además se utilizan drones para generar videovigilancia y el envío de datos e imágenes al instante para los equipos de seguridad que monitorean las zonas desde todos los ángulos posibles. Inhibidores de drones, inhibidores de señales y demás artefactos, forman parte de un equipamiento casi que básico para la protección de altas personalidades del mundo.

A pesar de lo costoso que sea un dispositivo de seguridad y de lo abarcativo, es claro que ninguno, por más “perfecto” que sea puede reducir a cero una posible amenaza. Por la sencilla razón de que pueden encontrarse fisuras a un dispositivo de seguridad, o que la amenaza haya sido mal analizada y represente una fuerza superior a la capacidad de respuesta de la defensa.

En el caso del ataque contra Donald Trump, es difícil de creer que a las fuerzas de seguridad se les haya escapado un joven de 20 años con un rifle semiautomático sobre sus espaldas trepando las azoteas a menos de 150 metros del “punto caliente”.

De acuerdo a datos que se difundieron en medios de comunicación norteamericanos, el atacante habría sido avistado por las fuerzas del orden unos 30 minutos antes de producirse el ataque. Algo que condice con la actitud del equipo de francotiradores que abrió fuego contra el joven. En el video que ha circulado ampliamente por diversos portales, primero habrían ocurrido los disparos del joven y de manera inmediata sin mover ni un par de milímetros la posición del rifle en busca del atacante, el francotirador realiza el disparo letal contra Tomas Matthew Crooks que terminó con su vida. Esto significa que la posición del atacante ya había sido avistada previamente y se lo estaba monitoreando. La pregunta es ¿por qué se dejó que llegara a disparar y no fue apresado rápidamente por los policías que se encontraban en la zona antes de que abriera fuego?

Pero uno de los datos por demás desconcertante, es referente al lugar desde donde el tirador efectuó los disparos. Se trataba de un edificio que pertenecía al área de operaciones del equipo táctico de la policía. Las acusaciones entre las diferentes agencias que participaron del dispositivo de seguridad, no se dejaron esperar. Lo cierto es que sin importar de quien haya sido la responsabilidad respecto de los ingresos al edificio, el ataque se produjo y es motivo para sospechar.

Efectos inmediatos

Los efectos fueron inmediatos y notorios. Redes sociales, portales de noticias, personalidades, políticos y agencias de seguridad comenzaron a hacer circular la información sobre el ataque contra el expresidente de los EEUU, Donald Trump. Todo ello generó importantes movimientos económico-financieros, políticos y judiciales.

La empresa Trump Media, en la que el candidato presidencial es el propietario mayor logró hacer crecer hasta un 61,5 % aproximadamente las acciones de la empresa tras el intento de asesinato.

Cabe recordar, que hace tres semanas atrás Trump Media, mostró una marcada caída del 50% de sus acciones tras conocerse la condena por delito grave de Donald Trump.

En cuanto a los aspectos judiciales, la jueza de Florida Aileen Cannon decidió dejar sin efecto el lunes pasado, el caso de Trump por el mal manejo de documentos confidenciales luego de que dejara de ser el primer mandatario de los EEUU. En el país norteamericano, la decisión de la jueza es interpretado y valorado como una victoria legal del candidato republicano.

Finalmente, desde el punto de vista político, el lunes, es decir, 48 horas después del ataque, Donald Trump fue nominado por la unanimidad de los delegados presentes en la Convención Nacional Republicana. Lo mismo ocurrió con la nominación de su vicepresidente Vance. El ataque sirvió para cohesionar y unir a los republicanos orgánicos, y también a los millones de seguidores que tiene el exmandatario.

Diversos analistas políticos de diferentes partes del mundo, comparten la idea de que el ataque a tiros que sufrió Donald Trump el sábado pasado, ha reafirmado la carrera presidencial del magnate y lo posiciona como claro favorito de cara a las elecciones de noviembre.

Lo controversial del ataque, los puntos débiles, las fallas del sistema y las investigaciones que ya se encuentran en curso, probablemente permitan echar luz sobre los verdaderos motivos del ataque y sobre la responsabilidad de las agencias en haberlo permitido. ¿Se “dejó hacer” para que se consumara un ataque no letal y de esa manera montar toda la campaña que fortaleció a Trump? ¿o efectivamente se trató de una brutal falla de seguridad de una de las principales potencias del mundo? Preguntas que tal vez, algún día tengan respuestas.