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Mundo Cuba | EEUU | Solidaridad

Recrudecimiento del bloqueo

EEUU quiere estrangular a Cuba con una política criminal: ¡El mundo dice basta!

Gobiernos, partidos y movimientos sociales del mundo condenan el recrudecimiento del bloqueo de EEUU contra Cuba, una política criminal que castiga al pueblo.

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La confirmación de que Cuba no representa amenaza alguna para la seguridad nacional ni para la política exterior de Estados Unidos (EEUU) vuelve a imponerse en el escenario internacional. Durante los últimos días, voces provenientes de múltiples países, organizaciones políticas, sociales y religiosas han condenado con firmeza el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, una política imperialista injustificada que profundiza deliberadamente el sufrimiento del pueblo cubano.

En el propio territorio estadounidense, el Partido Comunista de EEUU (CPUSA) calificó la medida como un acto de chantaje imperialista y exigió su inmediata revocación, junto al levantamiento total del bloqueo y la exclusión de Cuba de la lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo. En la misma línea, Democratic Socialists of America denunció que la orden ejecutiva no responde a razones de seguridad nacional, sino que constituye terrorismo económico destinado a agravar una crisis humanitaria creada artificialmente por Washington.

Solidaridad

Congresistas demócratas como Rashida Tlaib y Nydia Velázquez coincidieron en señalar el carácter cruel y devastador de esta política. Tlaib advirtió que sus consecuencias recaen directamente sobre hogares, escuelas y hospitales, mientras Velázquez denunció que se trata de una guerra económica diseñada para provocar hambre y sufrimiento entre los sectores más vulnerables. El representante Chuy García recordó, además, que esta política genocida se mantiene desde hace más de seis décadas con el objetivo explícito de quebrar la resistencia social del país.

Desde ámbitos religiosos y de la sociedad civil estadounidense también se alzaron denuncias. Jim Winkler, expresidente del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo, calificó el bloqueo como innecesario e inmoral. El movimiento Pastores por la Paz subrayó que el cerco económico ha sido el principal responsable de las dificultades de Cuba y llamó al pueblo estadounidense a intensificar su solidaridad frente a la escalada agresiva.

La condena trasciende fronteras. En América Latina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó la disposición de su Gobierno a brindar ayuda humanitaria y respaldo energético, subrayando que se trata de una cuestión de solidaridad con el pueblo cubano. Organizaciones y partidos políticos de la región, como el Foro de São Paulo, la CUT de Colombia, el Partido Comunista de Brasil y fuerzas políticas de Perú, coincidieron en denunciar el bloqueo como una política de castigo colectivo, violatoria del Derecho Internacional y orientada a la desestabilización política.

Un bloqueo injustificado

Desde Europa, el Partido Comunista de Noruega calificó el intento de bloquear totalmente el suministro de combustible como un acto cruel e ilegal, que profundiza un asedio económico ya brutal. La Asociación Americana de Juristas, por su parte, alertó que la orden ejecutiva constituye una peligrosa escalada colonialista y exigió el respeto a la Carta de las Naciones Unidas, el fin del bloqueo y la devolución del territorio ocupado en Guantánamo.

Incluso el papa León XIV expresó su preocupación por el deterioro de las relaciones entre ambos países y llamó a evitar cualquier acción que incremente el sufrimiento del pueblo cubano.

La respuesta internacional es clara y contundente porque el recrudecimiento del bloqueo carece de justificación política o moral y constituye una agresión criminal contra un pueblo soberano. Frente a esta política imperialista, el mundo vuelve a colocarse del lado de Cuba, de su derecho a vivir sin asedio y de su digna resistencia.

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