La estrategia legal de Nicolás Maduro en Estados Unidos se blinda con Barry Pollack. El abogado estadounidense, reconocido internacionalmente por haber alcanzado el acuerdo judicial que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, fue designado para encabezar el equipo de defensa del mandatario venezolano en el proceso por narcoterrorismo que se tramita en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
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Pollack, con oficina a pocos metros de la Casa Blanca, ya presentó formalmente el documento de comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien presidirá el juicio. Su incorporación aporta peso político y técnico a una causa que, desde la fiscalía estadounidense, es considerada de alta sensibilidad.
Trayectoria
La trayectoria del letrado incluye casos emblemáticos del sistema judicial norteamericano. Entre ellos, el escándalo de Enron, donde logró la absolución de uno de los pocos altos ejecutivos que no terminó condenado por el histórico fraude financiero. En intervenciones recientes, Pollack ha cuestionado la expansión de la jurisdicción global de Estados Unidos, un enfoque que cobra relevancia directa en el expediente contra Maduro.
Pollack también fue presidente de la National Association of Criminal Defense Lawyers, una de las asociaciones más importantes de su especialidad, y recibió premios como el Robert C. Heeney Memorial Award por su contribución a la defensa penal en Estados Unidos. Más allá de su carrera en procesos penales, enseña como profesor adjunto de derecho en universidades estadounidenses y participa en comités enfocados en justicia y derechos civiles.
En paralelo, Cilia Flores, esposa del mandatario y también acusada de narcoterrorismo tras ser detenida en la misma operación, contrató al penalista Mark E. Donnelly, con base en Houston. Donnelly cuenta con pasado en el Departamento de Justicia y amplia experiencia en delitos financieros y lavado de dinero.
Imputación
Según informaron Reuters y ABC News, Maduro y Flores permanecen detenidos en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una prisión federal que aloja a imputados de alto perfil. La acusación incluye cargos por narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de drogas, delitos con armas y lavado de dinero, en una causa que se remonta a una imputación inicial presentada en 2020.
En su primera audiencia ante la Justicia estadounidense, Maduro se declaró inocente. “Soy inocente, no culpable, soy un hombre decente, sigo siendo presidente de mi país”, afirmó ante el juez Hellerstein a través de un intérprete. También se definió como “prisionero de guerra” y sostuvo que fue capturado en su residencia de Caracas. Flores, por su parte, se declaró “completamente inocente”.
Durante la audiencia, el tribunal informó a ambos sobre su derecho a recibir asistencia consular, solicitud a la que accedieron. Mientras el proceso avanza, la figura de Barry Pollack se instala como un factor importante en un juicio que trasciende lo judicial y se proyecta al plano político internacional.