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Mundo hutíes | golpe | Yemen

La toma de Moka

El golpe de los hutíes que expuso las debilidades de Arabia Saudita y EEUU

Los Hutíes evidenciaron los profundos errores de cálculo sauditas, la fragilidad del apoyo con el que el reino cuenta y los límites del respaldo estadounidense.

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La reciente toma de la ciudad portuaria de Moka, en la costa occidental de Yemen, por parte de los Hutíes, quienes continúan haciéndose con territorios que anteriormente estaban en manos de las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita, deja al descubierto una serie de debilidades de las defensas sauditas.

Según los expertos, tales debilidades responden a varios factores: las profundas divisiones entre las facciones yemeníes contrarias a los hutíes, el limitado apoyo del que dispone el reino y la subestimación de la capacidad del movimiento chiita.

Un castillo de naipes

Además, con el colapso de las fuerzas leales a Riad, los hutíes se han hecho con un nuevo botín que podría darles una ventaja aún mayor: un importante arsenal de sofisticadas armas suministradas por EEUU y Arabia Saudita. "Las fuerzas gubernamentales yemeníes fueron como un castillo de naipes. No opusieron resistencia en absoluto", señala Abdulkhaleq Abdallah, analista político emiratí.

"A lo largo de una década, la política de Arabia Saudita respecto a Yemen se ha basado en la suposición de que el tiempo, el dinero y la fuerza coercitiva, aplicados con paciencia y de forma estratégica, acabarían por crear la influencia suficiente para someter a los hutíes o, al menos, obligarlos a aceptar un acuerdo en los términos de Riad", explica Elfadil Ibrahim, experto en Oriente Medio.

No obstante, con la balanza a su favor, los hutíes están presionando para obtener concesiones más amplias: el grupo quiere que Riad levante el bloqueo parcial sobre el puerto de Hodeidah y el bloqueo total del aeropuerto de Saná, otorgue una millonaria compensación por la guerra y reduzca su apoyo al Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente.

Ante la situación, el príncipe heredero Mohammed Bin Salman viajó a El Cairo en busca de ayuda para asegurar las operaciones en el mar Rojo, tal como lo hizo Egipto en el 2015 cuando sus fuerzas ayudaron a asegurar el estrecho de Bab el Mandeb, develaron fuentes. Hasta el momento, no existen reportes de que El Cairo haya accedido a intervenir.

Por otro lado, la decisión de Turquía y Pakistán, vinculados a Riad por el Acuerdo de Defensa de La Meca, de mantenerse totalmente al margen, es otra evidencia de los límites de la capacidad saudita para reunir apoyo en un momento de extrema vulnerabilidad.

En paralelo, Bin Salman enfrenta en el reino una presión en su agenda de transformación económica cada vez mayor, mientras que su estrategia en política exterior, a través de la cual buscó intentar estabilizar la región mediante un acercamiento con Irán, fracasó tras el inicio de la agresión estadounidense-israelí contra la república islámica.

El desaire de EEUU a Arabia Saudita

Sin embargo, el golpe más significativo para Arabia Saudita no es el revés en el campo de batalla, ni la falta de apoyo por parte de sus aliados regionales, es la reticencia de EEUU de acudir en ayuda de un aliado clave en Medio Oriente.

El presidente Donald Trump se ha limitado a aseverar que el movimiento preferiría no tener que tratar con su país. "Los hutíes nos han llamado y [...] nos han hecho saber que no quieren pelear con nosotros. No quieren que vayamos tras ellos", afirmó a la prensa.

Para los expertos, la postura de Trump es precisamente la razón que ha envalentonado a los adversarios de Riad, debilitado su capacidad de presión y reforzado las dudas sobre la fiabilidad de las garantías de seguridad estadounidenses.

Asimismo, el largo historial de Yemen, derrotando a potencias extranjeras –desde Egipto en la década de 1960 y, más recientemente, a EEUU y Arabia Saudita– ayuda a explicar por qué el reino se ha quedado solo frente a los hutíes.

"Yemen es el Vietnam y Afganistán de todas las potencias que se ven arrastradas allí", afirmó el analista político yemení, Farea Al-Muslimi.

FUENTE: RT en Español