En otro mensaje emitido por el Departamento del Hemisferio Occidental, el gobierno de EE.UU. reiteró sus críticas: "El ministro Moraes, ahora sancionado por Estados Unidos como violador de derechos humanos, sigue instrumentalizando las instituciones brasileñas para reprimir a la oposición y poner en riesgo la democracia. Restringir aún más la capacidad de Jair Bolsonaro para defenderse públicamente no representa un acto en favor del interés público. ¡Dejen que Bolsonaro hable!".
Beattie fue aún más enfático: «Se insta firmemente a los aliados de Moraes, dentro de la Corte y en otras instancias, a no colaborar con las conductas sancionadas. Estamos vigilando atentamente la situación». El tono de estas declaraciones representa una ruptura sin precedentes en la relación diplomática entre Brasil y Estados Unidos desde el regreso de la democracia en el país sudamericano.
¿Qué es la Ley Global Magnitsky?
Aprobada en 2016 por el Congreso de Estados Unidos, la Ley Global Magnitsky de Responsabilidad en Derechos Humanos otorga al gobierno estadounidense la facultad de imponer sanciones unilaterales a ciudadanos extranjeros implicados en graves violaciones a los derechos humanos o en actos de corrupción. Estas sanciones pueden incluir la inmovilización de bienes, la prohibición de ingreso a Estados Unidos y el bloqueo de cuentas bancarias.
La norma lleva el nombre de Sergei Magnitsky, un abogado ruso que murió en 2009 tras denunciar un esquema de corrupción vinculado a funcionarios del Kremlin. Desde su promulgación, la ley ha sido utilizada en distintos países como una herramienta de presión política y diplomática, aunque ha sido objeto de críticas por su aplicación selectiva, en función de los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Durante el segundo mandato de Trump, iniciado en enero de 2025, la aplicación de la Ley Magnitsky se ha orientado particularmente a proteger a sus aliados políticos e ideológicos, como el expresidente brasileño Jair Bolsonaro.