El primer ministro británico, Keir Starmer, también reaccionó. En un artículo publicado en el Sunday Telegraph, declaró que “el mundo tal como lo conocíamos ha desaparecido” y prometió utilizar políticas industriales para proteger a las empresas británicas. "Estamos preparados para lo que viene. El nuevo mundo se rige menos por reglas establecidas y más por acuerdos y alianzas", escribió.
Reacciones ante anuncio de Trump
La respuesta internacional al arancel fue amplia. La Unión Europea está preparando una lista de productos estadounidenses que podrían estar sujetos a aranceles por valor de hasta 28 mil millones de dólares. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó las medidas estadounidenses como un “duro golpe a la economía mundial”, pero aún busca mantener abierto el canal de diálogo.
China respondió con mayor contundencia, imponiendo aranceles del 34% a todos los productos estadounidenses, además de restringir las exportaciones de minerales estratégicos. Taiwán, incluso afectado por un arancel del 32%, optó por no tomar represalias, pero lanzó un paquete de ayuda de 2.600 millones de dólares para sus empresas afectadas.
Brasil, objetivo de un arancel del 10%, afirmó que estudia medidas de reciprocidad, incluido un contacto con la Organización Mundial del Comercio (OMC). Canadá, a su vez, aplicará aranceles del 25% a los vehículos importados de EE.UU. que no cumplan las normas del acuerdo T-MEC.