El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha manifestado un firme desafío a las presiones diplomáticas de los Estados Unidos al anunciar que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrán de forma indefinida la ocupación de la franja de seguridad en el sur del Líbano. "Mi orden es clara: Israel permanecerá todo el tiempo que sea necesario", sentenció el jefe del Gobierno israelí, tras ordenar una masiva ofensiva nocturna contra más de 80 objetivos vinculados al movimiento chiita Hezbolá.
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La escalada militar responde, según Tel Aviv, a una acción previa de Hezbolá que causó bajas en las filas del ejército israelí. No obstante, las operaciones se producen en un momento de máxima tensión diplomática con Washington. Esta misma semana, el gobierno estadounidense firmó digitalmente un memorando de entendimiento con Irán orientado a un acuerdo inicial de paz en la región, un proceso que exigía como condición el cese de las hostilidades israelíes y su retirada del sur del Líbano.
"Israel no tolerará ataques contra nuestros soldados ni contra nuestro territorio, y hará que Hezbolá pague un precio muy alto", advirtió Netanyahu, insistiendo en que el objetivo prioritario es blindar los asentamientos del norte del país, independientemente de los cuestionamientos de la comunidad internacional.
Fricciones bilaterales: Trump y Vance critican el coste civil
La postura de Tel Aviv ha encontrado un rechazo explícito en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump criticó abiertamente la desproporcionalidad de los bombardeos israelíes durante una rueda de prensa conjunta con el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani.
"No hace falta derribar un edificio residencial cada vez que se busca a alguien, porque en esos edificios vive mucha gente. Y no todos son Hezbolá, eso se lo puedo asegurar", declaró el mandatario estadounidense.
En esa misma línea, el vicepresidente J.D. Vance instó a Israel a priorizar el proceso de paz en Oriente Medio y calificó de "inaceptables" los ataques sobre zonas civiles en Beirut. Si bien Vance reiteró el derecho legítimo de Israel a la defensa propia, subrayó que el país hebreo "debe respetar este proceso de paz, que es fundamentalmente beneficioso para ellos y para toda la región".
Impacto humanitario y devastación en el terreno
Mientras las FDI aseguran haber abatido a "decenas" de combatientes de Hezbolá, los reportes sobre el terreno constatan una grave crisis humanitaria. Los bombardeos de las últimas horas han arrasado miles de viviendas e infraestructura civil crítica en el sur del Líbano.
La intensificación de la ofensiva ha provocado una nueva oleada de desplazamientos masivos de población civil, que huye de los ataques con destino a la capital, Beirut, en medio de una creciente condena global por las víctimas civiles registradas.