Según el viceministro, las 170 transformaciones aprobadas tienen un carácter “más radical” y abren espacios a nuevas formas de gestión económica. Entre las medidas destacadas por Abad figura una mayor participación del sector privado y la posibilidad de establecer asociaciones con empresas estatales. “Si no tenemos dinero, se permite la presencia de capital privado y la asociación con capital privado”, señaló.
El funcionario explicó que la intención es liberar a las empresas estatales de restricciones regulatorias que limitan su desarrollo y permitir que compitan en mejores condiciones con las formas de gestión no estatales. Asimismo, mencionó que particulares con capacidad económica y las autorizaciones correspondientes podrán importar combustible, crear cadenas de estaciones de servicio y desarrollar inversiones tanto de manera independiente como en conjunto con el Estado. “Hay que buscar elementos que dinamicen y estimulen el desarrollo de las fuerzas productivas que hoy están prácticamente colapsadas”, expresó.
Abad rechazó las interpretaciones que comparan las reformas cubanas y negó que exista una renuncia a la construcción del socialismo. “No se puede ver que Cuba está dando un retroceso en su posición política o en su afán de construir el socialismo”, sostuvo. En ese sentido, aseguró que las autoridades mantendrán como prioridad la protección de los sectores populares. “La revolución se hizo por los humildes y para los humildes. Eso es un elemento que la dirección del país nunca va a descuidar”, afirmó.
Amenazas militares
El viceministro también se refirió al escenario internacional y aseguró que Cuba enfrenta un nivel de hostilidad superior al de años anteriores. Afirmó que las amenazas provenientes de la administración estadounidense representan “una escalada sin precedentes” y sostuvo que existen riesgos reales de acciones militares. “Las amenazas son mucho más certeras y la escalada es muy superior, pero seguimos con la misma convicción de que no nos vamos a rendir”, manifestó.
Según indicó, las Fuerzas Armadas cubanas mantienen actualizados sus planes de defensa para distintos escenarios, desde situaciones de crisis hasta eventuales ataques aéreos o una intervención militar. Abad explicó que Cuba basa su sistema defensivo en el concepto de “guerra de todo el pueblo”, una estrategia de resistencia asimétrica destinada a dificultar cualquier intento de ocupación extranjera. “Los cubanos estamos entrenados hace mucho tiempo para este tipo de amenazas”, afirmó. El funcionario recordó que, desde el triunfo de la Revolución, la isla enfrentó episodios como la invasión de Bahía de Cochinos y otras acciones que, según dijo, buscaron derrocar el sistema político instaurado en 1959.
Además de las restricciones económicas, Abad sostuvo que Estados Unidos desarrolla una ofensiva comunicacional para responsabilizar al gobierno cubano de las dificultades que atraviesa la población. “Ellos apuestan por la asfixia del pueblo para que culpe al gobierno de los problemas que hoy estamos atravesando”, señaló. También denunció la existencia de una “guerra mediática” basada en campañas de desprestigio contra los dirigentes cubanos y el sistema político de la isla.
“Ahora se hace necesario adoptar estas transformaciones que van a permitir enfrentar este momento que nos ha obligado el imperialismo norteamericano a vivir”, afirmó.
Las declaraciones de Abad se producen después de que la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobara un paquete de más de 170 medidas económicas que apuntan a flexibilizar la actividad empresarial, ampliar los márgenes de participación del capital privado y atraer nuevas inversiones en medio de la profunda crisis económica que atraviesa Cuba.
Embed - Legítima defensa 2ªdosis_ Argelio Jesús Abad Viceministro de Cuba y Marcos Carámbula, Dirigente FA