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Mundo The New York Times | energía |

Impactante relato

Periodistas de The New York Times viajaron a Cuba para descubrir cómo puede un país sobrevivir sin petróleo

Dos periodistas de The New York Times pasaron una semana en Cuba para documentar cómo los cubanos enfrentan la peor crisis energética de su historia.

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Con las primeras visas de periodismo concedidas al medio estadounidense en casi ocho años, los reporteros buscaron comprobar qué ocurría en una isla sometida a un severo bloqueo petrolero impulsado por la administración del presidente Donald Trump, que redujo drásticamente el suministro de combustible procedente de Venezuela.

Lejos de encontrar un país paralizado, hallaron una sociedad golpeada por los apagones, la escasez y la inflación, pero que ha desarrollado una red de soluciones improvisadas para seguir funcionando.

Una nueva forma de producir energía

Según el reportaje, miles de cubanos han comenzado a reemplazar los tradicionales automóviles estadounidenses de los años 50 por motocicletas y mototaxis eléctricos de fabricación china. Otros instalaron paneles solares en sus viviendas, adquirieron baterías de litio para soportar los prolongados cortes de electricidad o adaptaron generadores para que funcionen con gas natural producido en la isla.

Estas iniciativas, desarrolladas principalmente por los propios ciudadanos, han dado origen a una especie de red energética paralela que permite mantener encendidos ventiladores, refrigeradores, televisores y pequeños comercios, incluso cuando la red eléctrica estatal permanece apagada durante gran parte del día.

Los periodistas sostienen que este sistema improvisado ha permitido al gobierno cubano racionar el escaso combustible disponible y prolongar sus reservas más tiempo de lo previsto.

Una sociedad marcada por la resiliencia

Durante su recorrido por La Habana y otras regiones del país, Nicas y Pena describieron escenas que reflejan la profundidad de la crisis.

Familias caminando durante horas para conseguir agua porque las bombas dejaron de funcionar por falta de diésel; mujeres cocinando con leña en plena calle; refrigeradores convertidos en simples alacenas y largas filas de personas esperando algún vehículo que pudiera acercarlas a sus destinos tras la reducción del transporte público.

Sin embargo, también observaron que hospitales, aeropuertos, edificios públicos y algunos comercios continúan operando gracias a generadores o sistemas solares, mientras que muchos negocios privados lograron mantenerse abiertos mediante fuentes alternativas de energía.

En un vecindario, vieron a una de las pocas familias con generador instalar un televisor en la calle para que los niños pudieran ver dibujos animados.

Incluso encontraron puestos de venta con cerveza fría gracias a refrigeradores alimentados por paneles solares.

El ingenio frente a la escasez

Uno de los testimonios más llamativos recogidos por el diario fue el de Humberto Palmero, un agricultor de 55 años residente en Pinar del Río.

Ante la falta de combustible, aprendió mediante tutoriales de YouTube a destilar plástico desechado para producir gasolina y diésel de manera artesanal. Con ese conocimiento construyó una pequeña refinería casera que hoy utiliza para abastecer su motocicleta y cocinar.

Humberto Palmero en el patio de su casa, donde fabrica gasolina a partir de trozos de plástico en Pinar del Río, Cuba.

Humberto Palmero en el patio de su casa, donde fabrica gasolina a partir de trozos de plástico en Pinar del Río, Cuba.

"Buscamos soluciones. Las medidas económicas nos están agonizando, pero salimos adelante para subsistir hasta ver qué pasa", afirmó.

El reportaje recoge además la experiencia de Nelson Vega, un emprendedor que, tras el endurecimiento de la crisis, compró un mototaxi eléctrico financiado con ayuda de familiares residentes en Florida. Más tarde instaló paneles solares sobre el propio vehículo para cargar la batería sin depender de la red eléctrica.

"Para mí, este es el futuro", aseguró.

Una crisis que también profundiza las desigualdades

Los periodistas advierten que las nuevas soluciones energéticas no están al alcance de todos.

Las baterías portátiles, los sistemas solares y los vehículos eléctricos suelen pertenecer a cubanos con mayores ingresos o con familiares en el exterior capaces de financiar estas inversiones.

Mientras tanto, gran parte de la población continúa viviendo con salarios muy bajos y enfrenta serias dificultades para conservar alimentos, cocinar o mantener funcionando los electrodomésticos.

Una trabajadora entrevistada relató que gana alrededor de un dólar diario y que, sin electricidad, gran parte de la comida se echa a perder antes de poder consumirla.

Aun así, destacó que los paneles solares instalados en el restaurante donde trabaja permitieron que el negocio reabriera y ella recuperara su empleo.

Energía solar y apoyo chino

El reportaje señala que el crecimiento de la energía solar se ha acelerado notablemente en Cuba gracias a proyectos financiados por China.

Actualmente funcionan decenas de parques solares y las autoridades aseguran que esta fuente cubre alrededor del 10 % de la demanda eléctrica nacional, frente al 3 % registrado a comienzos de 2025.

No obstante, los periodistas explican que la falta de grandes sistemas de almacenamiento limita el impacto de esta tecnología, ya que la producción disminuye considerablemente durante la noche, cuando aumenta el consumo eléctrico.

Vehículos eléctricos frente a un edificio con paneles solares en La Habana. Los cubanos buscan cada vez más soluciones ante el bloqueo de combustible.

Vehículos eléctricos frente a un edificio con paneles solares en La Habana. Los cubanos buscan cada vez más soluciones ante el bloqueo de combustible.

Washington mantiene la presión

La investigación también analiza el contexto político detrás de la crisis.

Según el reportaje, la estrategia de Washington consiste en restringir el ingreso de combustible proveniente de terceros países mientras permite exportaciones limitadas destinadas al sector privado cubano y mantiene programas de ayuda humanitaria.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró recientemente que la administración Trump mantiene como objetivo un cambio de gobierno en la isla, aunque reconoció que se trata de un proceso complejo que requiere tiempo.

Desde La Habana, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, sostuvo que Cuba busca una relación "constructiva y respetuosa" con Estados Unidos y afirmó que el país ha logrado evitar una crisis humanitaria gracias a la capacidad de adaptación de su sociedad.

Una capacidad de adaptación que desafía los pronósticos

Tras una semana recorriendo la isla, los periodistas concluyen que, aunque la situación económica y energética continúa deteriorándose, la población cubana ha desarrollado mecanismos para resistir una crisis que muchos analistas pronosticaban que derivaría en un colapso del país.

La combinación de innovación, cooperación vecinal, energías alternativas y soluciones improvisadas ha permitido mantener en funcionamiento buena parte de la vida cotidiana, confirmando, según el reportaje, una característica que ha acompañado a Cuba durante décadas: la capacidad de reinventarse frente a la escasez.

Aquí te dejamos dos enlaces para que puedas acceder al artículo completo:

Sin petróleo, Cuba se las arregla para sobrevivir - The New York Times

https://www.cubainformacion.tv/opinion/20260728/124217/124217-sin-petroleo-cuba-se-las-arregla-para-sobrevivir-the-new-york-times

FUENTE: Con información de The New York Times