El rol de la iglesia evangélica en el lavado de activos
Según el mandatario colombiano, Marset utilizaba una estructura religiosa como fachada para blanquear las millonarias ganancias provenientes del tráfico de cocaína.
"Sebastián Marset lavaba sus dólares de la cocaína con una iglesia evangélica y sus cruces financieros se escondían con transferencias religiosas", afirmó Petro.
Esta modalidad habría permitido al narcotraficante mover grandes sumas de dinero bajo la apariencia de donaciones y diezmos, aprovechando la opacidad que a veces caracteriza a este tipo de transacciones financieras en organizaciones religiosas . Las autoridades han señalado que esta iglesia en particular tenía presencia en Paraguay y Colombia.
El negocio paralelo: conciertos de artistas de Medellín en Miami
Marset habría establecido un sistema para blanquear dinero a través de conciertos de artistas de Medellín realizados en la ciudad de Miami, Estados Unidos .
El modus operandi, según explicó el presidente, consistía en que Marset pagaba por adelantado a los artistas la totalidad de sus conciertos programados para un año entero. A cambio, el narco se quedaba con el control de la administración de la boletería. "Los recintos se llenaban de gente que entraba gratis, pero en las cuentas aparecían como compradores de boletas", explicó Petro, detallando cómo se simulaba una venta masiva de entradas que permitía justificar el ingreso de dinero ilícito.