Pero Khamenei fue siempre menos carismático que su predecesor, mucho más reservado y, especialmente en los últimos años, concentrado en una estrategia que definió como “economía de resistencia”.
La “eqtesad-e moqavemati”, en idioma farsi buscaba enfrentar las crecientes sanciones internacionales y las presiones externas, basándose en la autosuficiencia, el fortalecimiento de la producción nacional y la reducción de la dependencia de Occidente.
Más que una simple política económica, fue su marco ideológico de resistencia política, cultural y estratégica frente a lo que él denominaba “arrogancia global”.
Formación religiosa
Nació en 1939 en Mashhad, un lugar de peregrinación en el nordeste del país en el seno de una familia religiosa de origen azerí.
Luego se formó en seminarios chiitas y fue alumno de Khomeini en la ciudad santa de Qom, donde se preparan los clérigos chiitas. Juntos, participaron activamente en la oposición al sha Mohammad Reza Pahlavi.
En el plano personal,en 1964 se casó con Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, hoy de 79 años, con quien tuvo seis hijos.
Sus posiciones disidentes lo llevaron a prisión, fue detenido seis veces y condenado a tres años de exilio en Iranshahr, en el sur del país.
Khamenei mantuvo una estrecha relación con Khomeini durante el exilio del líder en Francia y fue un activo colaborador para el triunfo de la Revolución Islámica.
Tras la instauración del régimen teocrático ocupó diversos cargos.
En 1981, en un intento de asesinato contra la cúpula del partido, el secretario general fue asesinado, y Khamenei, quien resultó levemente herido, fue nombrado para el cargo.
Ese mismo año, se presentó como candidato a la presidencia y fue elegido presidente de Irán, cargo que ejerció entre 1981 y 1989, en plena guerra entre Irán e Irak.
Tras la muerte de Khomeini en 1989 su rango clerical no era el más alto dentro de la jerarquía chiita, por lo que en un primer momento fue nombrado Líder Supremo temporal. Más tarde, la constitución fue enmendada para ajustar los requisitos del líder supremo al perfil de Khamenei.
Durante su liderazgo,Khamenei fortaleció el papel de los Guardianes de la Revolución, por sobre el ejército regular.
Desafió a EEUU
Durante su largo mandato, Irán consolidó el “eje de resistencia”, extendiendo su influencia al Líbano, Siria, Irak y Yemen, y desafiando abiertamente la hegemonía estadounidense y la existencia misma de Israel.
Entre los nombres que analistas mencionaron como posibles sucesores de Khamenei figura el propio hijo del líder, el clérigo Mohtaba Khamenei, de 56 años, aunque el propio líder supremo nunca se refirió a su sucesión ni respaldó a ningún candidato, tarea que le corresponde a la Asamblea de Expertos integrada por 88 autoridades chiitas.