-Es un momento importante, para destacar. Canelones, desde hace unos cuantos años, se transformó en un lugar de mucha obra; creo yo que con muy buenas políticas para atraer inversores primero y después, obviamente, acompañando con infraestructura ya sea vial, eléctrica, saneamiento y agua.
Cuando uno habla Canelones, los números deben marcar lo que ha sido el incremento de población que ha tenido el departamento. Creo que del 96% obviamente sale de Montevideo, pero bueno, mérito de Canelone en atraerlos.
Y después a nivel de construcción, tenemos construcción de edificios, de barrios, de mucha vialidad a través de fideicomisos, instrumentos que ha ido elaborando Canelones. Ha sido muy creativo el gobierno de Canelones para generar esa posibilidad.
Hay que reconocer, es un caso de éxito, hay políticas específicas para esto.
Altísima receptividad a los inversores, la verdad, el inversor que quería venía al departamento y este le buscaba soluciones.
Crecimiento
¿Cuál es el sector que más destacaría en el desarrollo en el departamento?
-Claramente está la construcción de vivienda, de caminería, de pavimento.
También hubo un impulso grande cuando se hizo todo el saneamiento en la Ciudad de la Costa. Y lo otro importantísimo fue la rambla de Ciudad Costa, una obra muy importante, valorizó toda esa zona y además le dio un paseo a la gente. Creo que le ha ido encontrando la vuelta.
Ahora están previstas y anunciadas ya una serie de obras importantes como el saneamiento de Atlántida e incluso obras para el abastecimiento de agua. ¿Cómo lo están viendo eso desde la Cámara?-
Lo vemos muy bien y esperando que pronto se puedan comenzar esos trabajos.
Usted me destacaba la apertura de Canelones a recibir a los inversores y recibir iniciativas. ¿Habría que introducirle ya modificaciones a esas normativas o le parece que eso puede seguir de esta manera?
-No soy un especialista en la normativa. Lo que está claro, es que Canelones, a través de su plan de ordenamiento territorial, ha sido muy flexible a la hora de adaptarse las necesidades de los inversores. Eso creo que es una característica. Por eso uno ve todo el desarrollo de arquitectura en las inmediaciones del arroyo Carrasco, el límite cerca del aeropuerto, la propia rambla al límite con Montevideo, eso responde a una planificación y una flexibilización para permitir que vengan esas inversiones.
Ahora el problema es que no se le puede ir la mano y tiene que empezar a cuidar también la naturaleza. El equilibrio entre el desarrollo y la naturaleza; y un lugar muy sensible a eso es toda la zona costera. Cuando va Maldonado se preocupa de ver algunas construcciones que no parecerían muy alineadas con el ordenamiento territorial.
Más planificación
¿Y usted advierten que puede haber algún riesgo para eso en Canelones?
-Bueno, siempre puede haber un riesgo para eso porque el privado empuja, empuja y a veces las autoridades se ven tentadas porque todos quieren recibir inversiones. Es difícil decir que no.
Hay que pensar un poquito más y sobre todo hay que tener muy cuidadoso con la planificación urbana.
Hay un tema que comprende no solamente a Canelones, que es la reforma del transporte metropolitano. ¿Cómo están viendo el desarrollo de estas ideas?
-Creo que por suerte es una muy buena cosa que se esté planteando atacar el tema de la movilidad urbana y metropolitana. Ese es un debe, hay que ser muy cuidados y no errarle a la solución. En algún momento participé de un proyecto que era un tren, un tren tranvía, un tren tram, que venía del Pinar hasta Ciudad Vieja. Capaz que ese no es el mejor proyecto hoy en día. Tal vez haya que buscar una combinación de tranvía en la parte céntrica de Montevideo, con buses articulados para distancias más largas, para conectar con los puntos más lejanos. Pero bueno, eso es algo que tiene que resolverse.
En base a todo eso, ¿cómo ve las perspectivas para de desarrollo para el periodo que viene?
-Canelones, con el impulso que ha tenido, tiene posibilidades como para consolidarse como un departamento único que tiene prácticamente todo. Creo que de la mano de un buen ordenamiento tiene para seguir creciendo.
Y ojalá pudiéramos aumentar la población en Uruguay, si no competimos por el mismo habitante.
Yo creo que es un lugar único.