Orden de arresto de la CPI
El jueves 16 de abril de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un cese al fuego de diez días entre Israel y Líbano, que comenzará a las 17 horas (hora del Este). El anuncio fue acompañado de una invitación directa a la Casa Blanca para el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, con el objetivo de iniciar "las primeras conversaciones significativas entre Israel y Líbano desde 1983".
Sin embargo, al mismo tiempo que Washington se prepara para recibir a Netanyahu como interlocutor válido en la búsqueda de la paz, cinco países nórdicos: Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia han cerrado su espacio aéreo y se han comprometido formalmente a detenerlo si ingresa a sus territorios, en cumplimiento de la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en noviembre de 2024.
Trump: "Resolveré mi décima guerra"
En sus redes sociales, Trump se mostró eufórico: "He tenido el honor de resolver nueve guerras en el mundo, y esta será la décima. ¡HAGÁMOSLO!". El mandatario aseguró que tanto Netanyahu como Aoun "quieren ver la paz", y delegó en el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el jefe del Estado Mayor Conjunto la tarea de trabajar para alcanzar una "paz duradera".
El cese al fuego se produce tras más de un mes de ataques entre Israel y Hezbolá, que ha dejado más de 2.000 muertos en Líbano, según fuentes oficiales. El martes previo al anuncio, los embajadores de Israel y Líbano se reunieron en Washington por primera vez en 34 años, en un encuentro mediado por Rubio.
Joseph Aoun, se había negado inicialmente a hablar directamente con Netanyahu sin un cese al fuego previo, argumentando que una conversación directa le daría al primer ministro israelí "una victoria moral que no ha podido lograr en el campo de batalla". La insistencia de Trump logró destrabar la situación, al menos para los diez días de tregua.
"Si Netanyahu entra, será detenido"
Mientras Trump prepara la alfombra roja en la Casa Blanca, en el norte de Europa la recepción para Netanyahu es distinta. Noruega ha sido el país más explícito y su viceministro de Relaciones Exteriores, Andreas Kravik, declaró a Al Jazeera que "Noruega está preparada para cumplir con el derecho internacional y arrestará al primer ministro Netanyahu si pone un pie en suelo noruego".
El canciller noruego, Espen Barth Eide, fue igualmente contundente: "Apoyamos la acusación de la CPI contra Netanyahu y los exfuncionarios israelíes, y serán arrestados si viajan a nuestro país". La postura noruega no es un gesto aislado, sino que se inscribe en una coordinación con Dinamarca, Finlandia, Islandia y Suecia han alineado sus políticas para cerrar su espacio aéreo y cumplir con el Estatuto de Roma.
La orden de la CPI, emitida el 21 de noviembre de 2024, acusa a Netanyahu y a su exministro de Defensa, Yoav Gallant, de crímenes de guerra y crímenes de humanidad en Gaza, incluyendo el uso del hambre como arma contra la población civil. La corte confirmó las órdenes en la primavera de 2025 tras los recursos presentados por Israel.
Video de la CNN
Europa dividida
La firmeza de estos países nórdicos contrasta con la actitud de otros países europeos, también miembros de la CPI, que han optado por hacer la vista gorda. El 2 de febrero de 2026, Francia permitió a Netanyahu volar hacia Estados Unidos sin ser detenido. Días después, el 10 de febrero, Italia, Francia y Grecia le otorgaron "salvoconducto" a través de su espacio aéreo, violando sus obligaciones legales como signatarios del Estatuto de Roma.
La relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, reaccionó con dureza: esos gobiernos "deben explicar por qué proporcionaron espacio aéreo y paso seguro" a Netanyahu a pesar de la orden de la CPI. Por su parte, el abogado y exfuncionario de la ONU Craig Mokhiber denunció en X que "los Estados miembros del Estatuto de Roma en Europa que han otorgado paso seguro a través de su espacio aéreo han violado sus obligaciones legales en virtud del tratado".
Estados Unidos no es miembro de la CPI y no reconoce su jurisdicción, por lo que Netanyahu puede viajar a Washington sin temor a ser arrestado. Pero el problema logístico para el primer ministro israelí es que para llegar a la Casa Blanca desde Tel Aviv, la ruta más directa atraviesa el espacio aéreo europeo. Si los países nórdicos cumplen su amenaza de cerrar sus cielos, y si otros países se suman a la iniciativa, Netanyahu podría verse forzado a trazar rutas alternativas más largas y costosas, o incluso a depender exclusivamente de escalas en países no miembros de la CPI.