Mientras se procesa el brexit y Matteo Salvini, viceprimer ministro de Italia y líder de la Lega, convoca 80.000 personas en Roma, la llamada “rebelión de los chalecos amarillos” incendia Francia, mostrando un descontento estructural con la gestión de Emmanuel Macron y el rechazo popular a la Unión Europea (UE) de impronta alemana.
-
- En el año móvil cerrado a octubre, el déficit fiscal fue 2,9% del PIB, y seguramente será menor a fin de año, pero el clamor mediático, que antes pedía a gritos un “ajuste fiscal”, ahora explica porqué no es lo que es. Implícitamente se sigue pidiendo un “ajuste fiscal”, lo que en realidad refiere a una forma de ver la economía y no a una situación coyuntural.
- La Unión Europea, tras más de diez años de crisis, se resquebraja seriamente.
- La Cumbre del G20 que tendrá lugar en Argentina la próxima semana es cualquier cosa menos un mero acto burocrático; seguramente estallarán ahí los grandes debates de nuestro tiempo: el enfrentamiento entre Estados Unidos y China, las estrategias de Rusia, el cambio climático, la automatización del trabajo, las crisis migratorias en tres continentes y el avance de la extrema derecha en el mundo.
- El presidente Donald Trump continúa triunfando en su esfuerzo por separar a Estados Unidos de sus aliados históricos, comenzando por el mayor, la Unión Europea. La falta de confianza de esta en Trump está decidiendo la creación de fuerzas armadas europeas, en claro desmedro de la OTAN, apoyadas por Macron y Merkel.
- Las cosas por su nombre: en un virtual plebiscito sobre la gestión de Donald Trump, los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes y disminuirían de 4 a 2 senadores la ventaja republicana en el Senado. Votaron más personas y ganaron más posiciones las mujeres. Son fuertes avances de la causa demócrata (en el doble sentido de la palabra), pero no suficientes para dejar a Trump ante el juicio político. Ahora se debe esperar al fiscal Mueller (un dictamen suyo obligaría, de hecho, a ambos partidos), y prepararse para las elecciones de 2020. El fin de la ola de barbarie puede empezar por los EEUU.
- La hegemonía alemana en la eurozona, que ha significado recesión y desempleo masivo para la periferia, es desafiada por el programa económico del gobierno italiano, cuya propuesta de desarrollo con inclusión despierta el temor de que sea ejemplo para otras naciones “castigadas”, como Grecia, Portugal, España e incluso Francia. Los hegemonistas alemanes también saben que el euro está severamente cuestionado (no así la Unión Europea, como pretenden hacer creer) y que su fin y el retorno de las monedas nacionales serían solución para problemas económicos del grupo y evitarían la repetición de tragedias como el “genocidio” económico en Grecia. Las encuestas muestran que la popularidad del gobierno aumenta, lo cual podría poner en jaque a la Unión Europea en un eventual referéndum.
- Nouriel Roubini, que predijo la Crisis Subprime varios años después que Krugman la anunciara en 2003, parece no haber leído a Karl Marx, este afirmó que el capitalismo padece de crisis recurrentes y que, como la derecha, aprende de sus errores para superarlos; Carlota Pérez dice que estamos en un cambio de paradigma tecnoeconómico y que tras las fricciones de la próxima transición, tendremos una nueva “edad dorada” capitalista. Aterrorizados como estamos, muchos deseamos que tenga razón.